Entrevista realizada a Carlos Sanabria, fundador del programa radial y, posteriormente, del medio digital Derrocando a Roca. El programa, que se puede escuchar en FM La Tribu semanalmente, surgió a partir de un proyecto creado para una materia de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires. El medio digital, que lleva el mismo nombre, funciona como ampliación de la información de la radio donde se publican crónicas, entrevistas y notas de diverso tipo. “Porque dudamos de la historia oficial, porque no caemos en falsos nacionalismos, porque buscamos cada día nuestro lugar en nuestra sociedad y nuestra historia. Allá vamos, a seguir derrocando a Roca”, proclama la página.

Por Cora Barengo y María Luján Puentes


_ ¿Cómo se creó Derrocando a Roca? ¿Quiénes crearon el proyecto?

_ El programa de radio tiene su primera emisión en abril del 2012. Cursé una materia en la facultad de Ciencias Sociales de la carrera de Comunicación Social en la que había que crear un medio digital que vinculara lo cultural con lo político. La comisión entera participó de eso y ahí surgió el nombre de Derrocando a Roca. Yo ya venía con inquietudes de hacer radio. Entonces las últimas semanas de la cursada (yo no le había dado mucha bola al proyecto, estaba medio descreído de todo lo digital, del optimismo que había en torno a internet como sistema democrático en donde difundir todas las voces) me puse a pensar que quizá, esa inquietud la podía subsanar desde Derrocando a Roca. Participé de la primera entrevista que se hizo con compañeros míos de la facultad y entonces dije: “Che, ya que quiero hacer radio por qué no arrancar con esta base, desde esta idea”.

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_ ¿Cómo se fueron organizando?

Para fines de 2011, una vez terminada la cursada, charlo con gente de la facultad. A dos personas que eran compañeras de esa cursada, Carla Monteros y Veronica Rieiro, les interesó sumarse a la idea de hacer radio como productoras y después se sumaron dos compañeros: Javier Chateau y Juan Martín Bergerot. Ahí empezamos a maquinar la idea y cuáles eran los objetivos principales. Después sumamos a un locutor, Federico Rodríguez, que estuvo este año como productor un tiempo dando una mano. Éramos todos del mundo de la comunicación y arrancamos, después de buscar en varias radios, en una radio online que se llama “Sin Dial Radio” en abril de 2012.

_ ¿Con qué objetivos se crea?

Nosotros estábamos estudiando Comunicación y yo sentía que nuestra formación era muy de críticos de medios: “porque Clarín…”, “porque La Nación…”, “porque 678…”, era muy crítico, muy de análisis. Pero pensaba por qué había que quedarse siempre en la crítica y no crear algo propio. Entonces hubo dos miradas: una generar un producto periodístico que contrastara con lo que se hacía en medios masivos (todas las mentiras, la tergiversación, el modo en que sean siempre los mismos protagonistas, los mismos periodistas de siempre). Había un claro “no quiero ser esto”, pero por otro lado –si bien queríamos meternos de lleno en el mundo de la comunicación alternativa- no hacer programas a “cara de perro”, que no todo pase por la política y la militancia, sino mixturar lo político, debates en torno a la identidad, lo cultural, una mirada cercana a lo que pasaba con los pueblos originarios pero también que hubiera música, que hubiera cine, que hubiera un momento para reírse porque uno en su vida cotidiana mezcla todas esas cosas. La idea era romper con lo masivo pero también romper con cierta idea de lo alternativo, esta seriedad que no creo que nadie lleve adelante por más militante que sea. Así que se mezclaron esas ideas y en el 2012 empezamos un programa de dos horas que tenía una entrevista principal que se movía dentro de la cultura, la política y la actualidad, y después secciones. Muchas secciones de historia, secciones musicales, siempre había “intros” para reírse.

_ ¿Cómo se crea la página de Derrocando a Roca como medio digital? ¿Cómo se fue organizando?

La página empezó a funcionar tiempo después, creo que al año. Primero, la inquietud que surgió fue que las entrevistas que hacíamos quedaban en el aire y, como mucha gente no escuchaba la radio o el audio, empezamos a desgrabar las entrevistas principales que hacíamos y las subíamos a la página. Eso implicaba un ejercicio periodístico de desgrabación, redacción y edición. Con el tiempo el espacio radial nos empezó a quedar chico para muchas temáticas. Nos fuimos haciendo “conocidos” en el ambiente. Mucha gente nos escribía por determinada problemáticas que, a veces, no podíamos meter en el programa de radio, entonces empezamos a escribir artículos. Incluso, al tiempo se empezó a sumar gente a escribir y la página tuvo un ritmo bastante intenso hasta el 2017 con cien notas al año. Ya tenía vida propia por fuera de lo radial: entrevistas que hacíamos por fuera, artículos literarios, periodísticos, cuestiones de feminismo. Fue todo un proceso de años. Yo empecé a hacer la edición y a marcar criterios con un par de compañeros y, después de un par de años, escribimos un manual de estilo de escritura que armamos tanto para las crónicas y las entrevistas, como para el modo de redacción, para que cada artículo que saliera tuviera una identidad.

 _ ¿Cuál es la agenda con la que trabajan? ¿A qué temas le dan prioridad?

Las cosas fueron cambiando en comparación con los primeros tiempos en los que, para ver los temas con los que íbamos a trabajar, teníamos mucha influencia de los medios alternativos que conocíamos. Veíamos qué noticias y temáticas se trabajaban en Revista Sudestada, que es mi mayor influencia. Después salió Revista Crisis, también estaba el laburo de ANRED, La Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA), en ese momento también buscábamos noticias en La Tribu. Entonces era, por un lado, ver de qué se charla y, por otro, ver qué temas están en el foco masivo y darles un perfil distinto, aprovechar los temas de los que se estaba hablando y darles otro punto de vista. Me acuerdo de dos temas particulares. Uno, la persecución a senegaleses, inmigrantes africanos, que está hoy en la agenda, hace unos años también había tenido bastante repercusión mediática y discursos bastante pobres, y me acuerdo que aprovechamos para invitar al representante de la Asociación de senegaleses en Argentina Moustafá Sené, lo llevamos al programa para que nos cuente cómo es la vida del inmigrante aquí, qué pasa, qué se sufre. Entonces aprovechamos ese tema y le dimos una vuelta de tuerca. Después, el otro tema que recuerdo es cuando estuvo en foco el tema de la mega minería durante el gobierno kirchnerista, y se pensaba en eso como un modo de desarrollo. Invitamos a referentes que hubieran investigado del tema para que nos dieran otra mirada, más allá del optimismo gubernamental. Eso, particularmente, es lo que más me atraía, cómo reconvertir, cómo darle otro enfoque, cómo reflexionar acerca de un tema que lo podía charlar cualquier persona porque estaba en la tapa de los diarios y la mayoría de las personas lo conocían.

¿Cuáles son las fuentes con las que trabajan?

A medida que vas metiéndote en el ejercicio de la práctica vas viendo qué fuentes son más confiables y cuáles no. Principalmente confiamos en fuentes, en revistas, en medios no masivos -salvo algunas excepciones- pero que con el tiempo, vas viendo cuán confiables son. Hay que tener cuidado con las redes sociales porque si uno quiere hacer otro periodismo no puede hacer clarinismo al revés, de difundir información sin chequearla. Eso es algo que tratamos de mantener, sobre todo de tener las fuentes directas. Muchas personas una vez que nos conocen nos contactan para transmitir una problemática, y ahí queda en uno indagar, preguntar y chequear lo que uno va a informar. Por ejemplo, ahora hay una fuerte protesta de docentes en Chubut y eso no salía en ningún medio casi, ni siquiera en los medios alternativos, entonces me escribió un oyente de Derrocando, diciendo que su cuñada, docente de Chubut, estaba acampando y que me pasaría el contacto, hablé con ella y saqué una nota, un artículo. El periodismo de periodistas no me agrada, el verdadero periodismo es hablar con las personas, grupos u organizaciones, protagonistas directos. Y por más antipática que te parezca la persona o grupo que plantea una problemática del otro lado, y por más simple que pueda ser el tema siempre hay que informarse bien y chequear.

¿Cómo se sostiene económicamente Derrocando a Roca?

El tema de lo económico es un gran problema. Dentro de este mundillo que nos movemos (facultativo, de militancia, de cierta idea de izquierda) no hay personas que tengan una mirada comercial. Pero con comercial no me refiero con fines de lucro, sino con cómo obtener recursos para bancar algo que vos le dedicás mucho tiempo, energía y cabeza. Porque tener un medio alternativo es dedicarle 24×7. Eso es un trabajo que debe ser retribuido. Ahora, nosotros preferimos laburar de manera colectiva, entre compañeros y compañeras, y aprender de manera colectiva porque ninguno quiere hacer esto en una empresa. Yo nunca me vi en una empresa diciéndome qué escribir y ver coartada mi libertad. De ahí esa frase de que “si el periodismo no es libre, no será” estoy absolutamente de acuerdo. Ahí aparece una palabrita que es la “autogestión” ¿qué es la autogestión? La autogestión es tener un producto y que eso te sea rentable para, por lo menos, financiar el costo de lo que te lleva y también tener una retribución que es algo que uno se merece porque es un trabajo. La autogestión es tener esa capacidad mínima de autobancarte. Entonces empezamos a hacer, hace tres años, fiestas para juntar unos pesos (hemos hecho tres o cuatro fiestas) y el objetivo de eso era tener un fondo para gastos fijos. Por ejemplo, el dominio de la web que tenés que pagar y el servidor. En el año 2015, ya que el medio tenía energía y no se planteaba una disolución, decidimos dar un paso más y constituir una asociación civil con el objetivo de tener una figura legal para sumar algún tipo de subsidio gubernamental o municipal y para realizar una actividad ligada a la comunicación y tener una rentabilidad. Tuvimos un montón de gastos de escritura, de gestores y de abogados que se han ido pagando con esas fiestas que fuimos haciendo. Este es el modo de financiarlo: de tu bolsillo, con actividades y algún sponsor. Pero la verdad que nunca tuvimos la capacidad de salir a buscar publicidad privada porque creemos que es bastante difícil y porque las personas que hicieron algún aporte en su momento era gente cercana a Derrocando con algún proyecto que sí les era rentable y durante un tiempo nos bancaron.

_ ¿Cómo se organiza la página en tanto medio digital? ¿Quiénes escriben? ¿Quiénes se ocupan de la fotografía y el diseño?

Está quienes llevan adelante la radio y hay un equipo de audiovisual y hay gente que colabora por fuera, y que escribe en la página y también forma parte de Derrocando (hacemos una reunión cada tanto), pero no se le paga a nadie, tampoco se le paga a la gente de audiovisual. Es todo ad honorem, a voluntad. Hay mucha gente amiga que se interesa en darnos una mano, por ejemplo con cuestiones de diseño, para el logo y la página web, se le “pagó” a personas particulares que eran diseñadores, pero no te cobran como un trabajo sino que le ponen mucha onda y, al mismo tiempo, los pagos fueron muy simbólicos.

 

 

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