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El ninguneo de la industria y el quiebre de la relación con Pablo Lescano, los desafíos actuales de la música, el barrio y las bailantas en tiempos de ajuste PRO, el cariño del público y los primeros pasos de la cumbia villera, a fines del siglo pasado. La voz de Flor de Piedra visitó los estudios de Fm La Tribu 88.7 y, micrófono en mano, declaró: “Nos estamos cagando de hambre”.

Por Derrocando a Roca / Foto de portada: Facebook Suena la cumbia (Oficial)


Dany Lescano, rodeado con su esposa y dos hijos, llega paciente, con tiempo suficiente para pedir unas empanadas del bar de Fm La Tribu. Las idas y vueltas de una carrera de más de 17 años, con picos hoy tal vez lejanos, en 1999 con “La vanda más loca” y en el 2000 con “Más duros que nunca”, la búsqueda personal a través de Dany y la Roka, las changas y empleos transitorios como remisero, albañil, vendedor de diarios y de frutas, no curan ansiedades propias de quien espera el aire para hurgar sobre los inicios de la ya consagrada cumbia villera. El estilo musical, el barrio y la villa, la pobreza, la policía y la droga, temas propios de un género que supo asentarse en la música nacional, y que Daniel no está dispuesto a abandonar sobre un recuerdo. Hace poco, en su Facebook, escribió: “Sigo laburando y sigo vigente”. ¿A quién está dirigido el mensaje?

_ A toda la gente. Muchos porque no te ven en televisión se creen que vos desapareciste. Pero eso es mentira. Yo vivo de la música. Tengo una familia que mantener y tengo que vivir de algo. Como no me gusta trabajar, agarré y sigo. Siempre seguí andando de gira por todo el país. Estuve en México, Colombia, Chile. Nunca me fui. Y gracias a Dios seguí trabajando con esos dos discos, hasta el día de hoy. Grabo un tema con algún grupo, alguno otro, pero nada más…

_ ¿Qué extrañas de aquellos primeros años del 2000?

_ No extraño nada porque siempre seguí trabajando, como dije recién. Ando por todo el país, por toda Latinoamérica. Hace poquito estuve en Chile. Todo en el sur, de Usuhaia a La Quiaca. Así que no extraño nada, sigo haciendo lo que me gusta y le retribuyo algo a la gente de lo que ella me brinda a mí. Nosotros fuimos los primeros de la cumbia. En mi caso, yo fui el primero en salir. Soy el precursor de la cumbia villera. Por más de que se adjudiquen otros grupos, el primero en salir fui yo. Vos miras el disco mío y dice noviembre de 1999. Vos miras otro disco y dice 2000 para adelante. He escuchado en todos lados, en algunas radios de otras provincias, en las que he estado, que en reportajes que estaban haciendo con otros decían: “No, yo soy el primero de la cumbia villera”. Y yo estaba ahí. Y digo, que feo debe ser mentirse a uno mismo…

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Dany Lescano, durante su visita a FM La Tribu / Ph Marcelo González

_ ¿Estás componiendo en este momento?

_ Sigo componiendo, sí. Nada más que estoy medio vago para grabar. Como voy a cantar y todo el mundo me pide “La jarra loca”, “El botón”, “El patovica”… Todos los clásicos. Es muy difícil superar semejantes éxitos.

_ ¿Hay cosas nuevas que te gusten?

_ No, nada. Veo que todos los grupos mayormente que están en lo nuevo, graban los mismos temas que grabaron un grupo, el otro, el otro, el otro… No hay gente que escriba que diga “uh, esto explotó, me come la cabeza”, como pasaba con Yerba Brava, Meta Guacha.

_ Y también a veces no alcanza siempre con el talento de los músicos. ¿Qué rol, qué poder tienen el productor, la discográfica, la televisión, en la vida del artista?

_ Es difícil porque es gente que, en el rubro mío, por ejemplo, de la cumbia, es gente que tiene mucha plata. Yo soy un laburante. Yo no soy dueño de Flor de Piedra. No soy dueño de los temas. Nunca me dejaron meterme en nada. Y solamente me hicieron poner la voz.

¿Y eso te generó conflicto cuando seguiste tocando, ya por fuera de Flor de Piedra?

_ Sí.

_ ¿A quién pertenece Flor de Piedra?

_ Los temas son todos de Pablo Lescano y él no te dejaba participar en nada. Yo decía: “Loco, yo soy el cantante, aunque sea la mitad de un tema”. No. No me dejaba.

_ ¿Hasta el día de hoy?

_ Hasta el día de hoy. Y después ya no, hola y chau y nada más. Cuando nos vemos, “hola”. Nos saludamos y nada más. Pero nunca me dejó meterme en nada.

_ Pero, ¿por un interés puramente económico?

_ Y seguramente sí. Si yo tengo letra y vos sos mi cantante, y me haces ganar mucha plata, ¿cómo te tengo que tener?

_ ¿Cómo fue hacer tu camino, ante esta negativa?

_ Y fue duro. Porque yo si no trabajo, mis hijos no comen. Yo gano solamente de los shows. Y tengo trabas también de gente que: “Si va a venir Lescano, yo no vengo más”

_ Una interna…

_ ¿Y todo por qué? Capaz que le hice ganar mucha plata… Dios es uno solo. Está mirando todo. Y todo lo que haces acá, lo pagas acá. Todo es redondo en la vida y va dando vueltas como el planeta, nuestra tierra.

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Ph Marcelo González

_ Igual, antes de Flor de Piedra, vos tocabas, tenías tu banda desde joven. Por algo te buscaron…

_ Tenía mi banda, sí. Pero bueno. Solamente tengo el reconocimiento de mi familia. De mis hijos que me apoyan y me siguen, mi señora Noelia. Y el público también, es impresionante. Donde voy, la gente me ama. Una cosa es que yo te diga, y una cosa es que vos lo veas. Cómo me ama la gente… No sé porque, yo no les doy nada. No sé porque me aman tanto.

_ Te sigue sorprendiendo…

_ Me sorprende, sí. Chiquitos que siguen cantando “Vos sos un botón, nunca vi un policía”… Llorando los nenitos. Una vez estaba en Los Antiguos, en la Patagonia, cerca del límite con Chile, en el sur. Habíamos terminado de hacer el show, nos íbamos en la camioneta, y corriendo un pibito, tendría 12, 11 años… corriendo atrás de la camioneta. “Bueno, para”, digo yo. Paramos, abró la puerta y el pibito me abrazó llorando como si fuera que encontraba a Dios, no sé. Y me abrazaba, me besaba. Me decía: “Fírmame acá, porque este disco… Vos para mí sos lo más grande.” Cada uno tenemos alguien que por ahí nos gusta. Y decía, “ustedes se van ahora y yo no los voy a ver nunca más en la vida, por favor”. Y me abrazaba y lloraba. “Mi papá me hacía escuchar tus temas”. Cantaba todos. Digo, ¿con qué se paga eso? Por una parte le estoy agradecido a Pablo Lescano que me puso a cantar a mí después de 300 que probó.

_ Hoy en día, la cumbia villera, empezó a correrse de las bailantas, de los lugares más tradicionales donde tocaban, para tocar en Capital, otros boliches, nuevos públicos. ¿Cómo vivís esa apertura profesional?

_ Es lo mismo para mí. He cantado en Palermo Soho. Es un boliche que van todos de plata, los artistas, las modelos. Y cantando en el show la gente “la … de tu madre”. La Xipolitakis, la Marengo. Estaban todos y cantaban, hasta la gente que tiene más plata. Los más conchetos cantan los temas que yo canto. Así que no me sorprende nada. No hay gente que no haya escuchado “El botón”, “La jarra loca”.

_ Si tuvieras que nombrar amigos de la cumbia, alguien que realmente hayas valorado de compañero, ¿a quién rescatarías?

_ A pesar de que no me llevaba muy bien, siempre hacíamos duelos villeros en todo el país donde íbamos, México, Colombia, Chile: el Monito de Yerba Brava. No nos llevabamos bien, él decía que yo era malo. Pobre mono. A todos mis amigos les decía: “No, el Dany es malo, malo, malo”. Yo siempre fui bueno. Es difícil que cambiemos. Desde que nacemos hasta que morimos es difícil que cambiemos. Y vos pregúntale a todo el mundo como soy yo y la mayoría te va a decir que soy bueno.

_ ¿Y qué le valorabas al Monito?

_ El talento artístico. Hemos estado, con mi señora inclusive, en giras en Salta, Jujuy. Compartimos mesa de hoteles, todo. Como artista era impresionante. Y otro con el que siempre estoy en contacto es Traiko, de Meta Guacha. Impresionante persona, que va para adelante y si te puede llevar a vos, te lleva.

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_ Una banda nueva de cumbia, ¿con qué inconvenientes se encontraría hoy en día?

_ Es difícil encontrar una banda que tenga mucho éxito hoy en día, porque la mayoría que yo he venido viendo ya ni me acuerdo que han estado…

_ Tuvieron un éxito muy esporádico, digamos

_ Claro. Que no quiere decir que porque a mí no me gusten, no le van a gustar a los demás. Yo respeto los gustos de los demás y también quiero que respeten mis gustos y mis dichos. Por ahí a algunos no les cae bien. Soy muy frontal.

_ ¿Y algunos se te acercan, por ahí bandas nuevas, a pedirte un consejo?

Sí, muchos chicos.

_ Y en general, ¿qué les recomendas?

_ Que le den para adelante. Si tienen plata que hagan esto, lo otro. Porque sin plata no se puede hacer nada. Hoy en día, todo el mundo quiere plata. Si vos tenes un programa de radio, de televisión o algo, es muy importante, me vas a cobrar y yo te voy a decir: “Nos vemos después”, porque no te puedo pagar. Lo mismo pasa con la televisión. No puedo pagar.

_ Claro, porque en el programa famoso de los sábados, les cobran. Excepto las bandas más reconocidas, el resto tienen que pagar para estar en vivo…

_ Exactamente. Y es valorable, ¿no?, porque ellos tienen que pagar su espacio de televisión, tienen sus gastos, tienen que, lógicamente, vivir ellos, ganar. Es lógico que te cobren para ir. Es un espacio de publicidad muy importante que en todo el país se mira. En Chile, en todos lados.

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_ Este año salió una nueva canción en la que participas: “Soy de la cumbia”…

_ Un tema que me gusta muchísimo, ojalá toda la gente le de mucha manija. Va a ser muy importante para mí que lo escuchen todos. Es un tema que grabé con Carlitos Mak Donal, un pibe de mi barrio que tuvo su espacio en la televisión también, que sigue trabajando, a pesar de que le cuesta bastante seguir. Tiene una letra que a mí me encanta. La canté con mucho sentimiento. Tengo una anécdota con este tema: viene no me acuerdo quien y me dice: “Mira, ¿qué es esto?” Una nenita bailando. Tendría un año y pico. Una nena. “¿Quién es la nena?” La hija de Wanda Nara y Mauro Icardi. Estaban en Estados Unidos escuchando el tema. Le tengo mucha fe a la canción.

_ Por último, la última vez que charlamos con vos, hace un par de semanas, hablaste mucho y muy enérgicamente en contra del gobierno de Mauricio Macri. Sobre cómo el aumento de las tarifas afectaba a las bailantas y al laburo actual…

_ Capaz que por eso también tengo muchas trabas porque lo mismo le pasó a Dady Brieva. No sé, el gobierno le sacó la noticia. Es terrible, porque ustedes mismos verán que están cerrando muchas pymes, que son las que más laburo le dan a la gente acá en Argentina. Están cerrando todos los días, dicen que un restaurant por día, acá en Capital Federal. Dejan gente afuera… yo estoy muy informado, miro mucha televisión, mucho noticiero. Todos los días la gente se ve con aumentos, y al presidente vos lo ves y está sonriente, está todo bien. No sé si se está burlando de nosotros, los más pobres, que tenemos que pelearla hasta fin de mes. 2000 pesos de luz, 5000 pesos de alquiler, gastos de… ¿y qué me queda para darle a mis hijos? ¿Qué voy a decirle? El segundo semestre, esperen. No me pidan leche que el segundo semestre a mis chicos les doy. A los de 4 años, ¿qué les voy a decir? Como ellos hay muchísimos. Yo vivo en un barrio humilde, donde la gente tiene hambre de verdad. No es que estoy en contra del gobierno. Veo una realidad que ellos no ven. Para ellos está todo bien.

_ Mientras muchos callan, por miedo a perjudicar su trabajo, vos te la jugas, vas de frente, y que sea lo que sea…

Ahora opté por no… en el Facebook yo ponía todas las realidad mías que vivía, que vivo día a día. Opté por no darle más. No publicar más nada sobre Macri porque veo que me está yendo en contra. Soy un ser humano que necesita vivir, como cualquiera que nos está escuchando, que tiene que llegar a fin de mes. Soy uno más de la gente humilde de este planeta. Y no llegamos. Para ellos está todo bien, y mientras nosotros no llegamos. Hay gente que tiene menos que yo, que menos llega. Sale a comer de las bolsas de la calle. ¿Eso no ve el presidente, los gobernadores? No es que le dé a este gobierno. El otro gobierno, si hizo mal las cosas, que las pague. Pero yo no puedo estar mirando para atrás todos los días. Que digan algo, que hagan algo, que bajen los precios. Tenemos un país para darle de comer a 400 millones de personas. Y nos estamos cagando de hambre, querido.

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