Entrevista/Pueblos Originarios

Cartografía indígena en tiempos PRO (II)

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El dialogo y la patota, la legitimidad estatal y la apuesta por la autonomía, la representación nacional y el vinculo comunitario, la visibilidad mediática y los “indios amigos” del poder. El PROyecto nacional sobre los pueblos originarios y la polémica en torno a la figura de Félix Díaz. En esta segunda entrega, opinan Relmu Ñamku y Walter Cañumil, referentes mapuche de las comunidades Winkul Newen (Neuquen) y Koma Niyeu (Río Negro), respectivamente.

Por Derrocando a Roca


15 de marzo de 2016. La recientemente creada Mesa de Trabajo y Diálogo Político de los Pueblos Indígenas de Argentina, encabezada por Félix Díaz, rompió el mutismo expectante ante el nuevo gobierno. Dos semanas después de presenciar, junto a Adolfo Pérez Esquivel, el discurso de Mauricio Macri al inicio de las sesiones legislativas ordinarias, el qarashe (cacique) qom, junto a unos 40 indígenas, tomaban el predio de la Ex ESMA en reclamo a que el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, los reciba. La demanda hacia el Estado por una institucionalización, con carácter vinculante, de la Mesa, fue, dentro del espectro mediático masivo, la primera expresión de protesta contra el gobierno nacional por parte del líder indígena más repudiado por el kirchnerismo.

“Parece que somos materiales descartables: nos usan y nos tiran después de las elecciones”, cuenta un Félix Díaz visible a través de la lente de C5N, algunos meses después. Una represión, dos muertos, el avance de obras en forma inconsulta sobre el territorio comunitario y las denuncias de amenazas y aprietes bien podrían ser historias anónimas, destinadas al olvido, de cualquier pueblo indígena en el país. Sin embargo, dos acampes en la 9 de Julio, uno en 2010 y otro en 2015, hicieron de la tragedia en Formosa no sólo una imagen de protesta, sino también un rostro: Félix Díaz, en tanto líder de la Comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera), logró consolidarse así dentro de la agenda publica y mediática, siempre reticente y hostil a cualquier conflicto que tenga a los pueblos originarios como victimas protagónicas.

En esta segunda entrega sobre el estado de situación originaria en nuestro país, a nueve meses del inicio de gestión del nuevo gobierno nacional, la figura del qarashe qom, recientemente elegido para presidir el Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de la República Argentina, se torna central en las opiniones de Relmu Ñamku, dirigente mapuche de la comunidad Winkul Newen, en la provincia de Neuquen, y Walter David Cañumil, representante del Consejo de Participación Indigena (CPI), lonko (líder) mapuche de la comunidad de Koma Niyeu, ubicada en Río Negro.

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Relmu Ñamku. Fuente: La Nación

¿Cómo describiría la situación actual de los pueblos originarios en nuestro país?

RN: La situación es la misma, que haya un gobierno nuevo no quiere decir que haya cambios para nosotros. Podemos decir, sin embargo, que ha empeorado, producto de una política que se ha venido generando desde los distintos gobiernos, tanto provincial como nacional, con un total desconocimiento hacia los derechos de los pueblos indígenas. Esto ha impactado muy fuerte en el seno de las comunidades que viven en los territorios ricos, donde se produce la riqueza de este país, donde se sostiene la economía argentina. Allí, nuestras comunidades hemos quedado empobrecidas. Estos territorios, sumamente valiosos, son la mira del sistema capitalista que tiene como primer objetivo la explotación de aquellos recursos que aún están en territorio indígena.

WC: La situación actual es muy compleja, difícil. Los reclamos se canalizan a través de las organizaciones de las comunidades, algunas con procesos de lucha y más avances, y otras que están incursionando con políticas públicas. Hay también comunidades donde el Estado es el único culpable de la vulnerabilidad social y económica que tienen nuestros hermanos. Estamos hablando de gente que ha sido saqueada, estafada, a la que le han robado territorios. Se lucra con ello porque allí hay oro, petróleo. Los sistemas estatales de salud, de educación y de justicia no son los mejores, los ideales para los grupos en riesgo, lo que hace que los representantes tengamos que pelear doblemente. Los planes de producción o de desarrollo no se hacen teniendo en cuenta la cosmovisión de los pueblos indígenas. Es necesario que se active una relación verdadera entre las representaciones que surgen de los pueblos, las comunidades, las bases, para que se lleve esa voz hacia esos espacios donde se generan las políticas públicas. Desde el Estado no se garantiza nada, el diagnostico es de pobreza e incertidumbre.

¿Cuál es su opinión sobre el nuevo gobierno nacional?

RN: Nosotros no vemos ningún guiño hasta que no veamos que realmente nuestros derechos estén garantizados. Por ahora, lo que generamos con el movimiento de los pueblos indígenas, con todo el proceso que se fue dando, es la creación de la Mesa de Trabajo y Diálogo Político de los Pueblos Indígenas de Argentina. Allí hay una amplia participación de todos los pueblos indígenas del país. Haber entablado un diálogo con el actual gobierno nacional… Un diálogo que hasta ese momento lo veíamos imposible, dado el gobierno saliente, autodenominado popular, pero que lamentablemente mantuvo algunos agujeros, algunos vacíos, hacia algunos de los conflictos más destacados de nuestro país, como todo lo que fue ocurriendo durante estos años en Formosa, no solamente con la comunidad de Félix Díaz, sino con todos los pueblos originarios de aquella provincia y todo el norte argentino. Haber tenido un acampe, en el último gobierno kirchnerista, durante 10 meses, el cual levantamos sin haber sido resueltos ninguno de los problemas, de los reclamos por un documento, el DNI, hasta los problemas más de fondo, con más dificultad para resolver, como lo son los problemas de situación territorial. Creemos que esos son agujeros que quedaron del gobierno anterior y que este gobierno lo que hizo fue abrir un espacio de diálogo el cual aprovechamos los distintos pueblos originarios y las distintas referencias. Aquel momento, cuando se hizo la reunión en el Museo del Bicentenario, acudieron distintas referencias del país, de las comunidades, y creo que fue un buen momento donde se expresó la voz de los pueblos indígenas. Estuvimos días reunidos, planificando cual iba a ser la agenda que íbamos a proponer, la cual nos la encomendaron a Félix y a mí para la reunión que íbamos a tener con el presidente Mauricio Macri.

WC: Los cambios de gobierno son buenos cuando mejoran la relación con los pueblos originarios, cuando nos beneficien a las comunidades en Chaco, Misiones, Formosa, Tierra del fuego; ahí va a ser un cambio positivo. Si no incide, son cambios de otros. A los representantes indígenas no nos genera gran expectativa un cambio de gobierno, no nos influye. Nosotros tuvimos dificultades con todos. La política indígena tiene que ver con la relación de cada indígena con su territorio. Es hacer un análisis de la situación, de la historia, las tradiciones, las vivencias, el cómo nos desarrollamos. Eso lo podemos decidir únicamente los que estamos en el territorio; qué relación vamos a tener con el Estado, con sus gobernantes. Por otro lado, están los indios amigos, que los hubo de los radicales, de los peronistas y también hoy de los PRO, y habrá indios amigos de los que vienen. Eso no es política indígena. Hay amigos de los políticos de turno con apellidos y con cara de indios que no son indígenas, viven de los indios. Esos señores que no continuaron en los territorios y viven en las ciudades, quieren definir sobre nosotros, sobre nuestra realidad, y eso no corresponde. Los que levantamos la bandera de la autonomía de los pueblos no lo vamos a aceptar nunca, esté en el gobierno que esté, venga el que venga. Nuestra lucha no empezó ni término con los K, Alfonsín o quien sea. Esta es una lucha por la reivindicación, por derechos, por mejorar la calidad de vida en el territorio, eso es la lucha indígena. Hay que ver si esos “representantes” de la lucha indígena, los que hablan con el presidente, gobernador o intendente, que legitimidad tienen. ¿Representan a sus intereses particulares o a una comunidad? Eso confunde, hay indios que se han hecho mediáticos, aparecen no sé si por su cara, por como hablan u otra cosa.

¿Existe una homogeneidad en las organizaciones, discursos y disputas de los pueblos indígenas?

RN: Nosotros a nivel nacional creamos la Mesa de Trabajo y Diálogo Político de los Pueblos Indígenas de Argentina con el gobierno nacional. Ese espacio está conformado por múltiples organizaciones y comunidades de todo el país, de distintos pueblos originarios. Después, existe una organización histórica de pueblos originarios que nos hemos dado a nivel provincial, a nivel regional. Nuestro principal problema, nuestra principal dificultad se presenta en las provincias cuando somos judicializados, cuando se presenta algún desalojo, o cuando se produce alguna concesión con alguna empresa. Digamos que el conflicto principal se presenta en las provincias. Por lo tanto, eso nos ha ido generando espacios de organización a nivel provincial. Lo que no teníamos era una organización a nivel nacional que nos permita confluir con todos los pensamientos, con las distintas realidades, con las particularidades que tenemos los pueblos indígenas de nuestro país. Por eso, a partir del llamado de unidad que hizo el compañero Félix Díaz, creamos este espacio que es la mesa nacional de pueblos indígenas. Lo que se busca es que sea el espacio de unidad de los pueblos indígenas para entablar un diálogo con el Estado nacional y con los distintos estados provinciales. Esa sería la lógica de la organización que nosotros nos fuimos dando, y la misma lógica que han tenido las comunidades, los pueblos en las provincias. Nuestros problemas, si no son un tema de agenda para los gobiernos, no son un tema de agenda para los medios masivos de comunicación. Nosotros, lo que hemos logrado a través de la figura de Félix, es visibilizar una problemática que está totalmente oculta, marginal, dentro de lo que sería hablar de los derechos humanos. En las agendas de las organizaciones y movimientos de derechos humanos la cuestión indígena es una temática que preocupa a algunos sectores, pero que aún sigue siendo marginal. No está como una prioridad del movimiento de derechos humanos.

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Walter David Cañumil

WC: No estamos organizados de manera homogénea, no va a ser nunca así. Influye la cosmovisión de cada pueblo, la situación de los territorios, la identidad. Lo que sí es bueno es trabajar en la autonomía de los pueblos, en la autonomía política, funcional, de ideas, del diagnostico y el futuro, y a su vez eso relacionarlo con otros problemas similares que están planteando otros pueblos. No se puede homogeneizar eso, tenemos que marcar bien las diferencias y apuntar hacia objetivos en común: el territorio, la identidad, la salud, la justicia. Homogéneos no, no tal cual nos describe el sistema occidental. Si algún día se da, es porque la imposición de este sistema logró su cometido, que es asimilarnos por completo.

¿Considera positiva la reciente creación del Consejo Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de la República Argentina?

RN: El Consejo de Pueblos Indígenas no es ningún regalo de este gobierno. Podemos decir que se inició con un proceso de diálogo, donde el gobierno escuchó de nuestra propia voz algunos de los reclamos históricos de los pueblos indígenas. Por ejemplo, el derecho a la consulta, la regularización de la propiedad territorial de las comunidades. Eso nos llevó a seguir teniendo espacios de diálogo con el gobierno nacional actual, dado que lo que exigíamos era institucionalizar un espacio donde se pudiera ir demarcando una política pública y una política hacía los pueblos indígenas desde el Estado Nacional. Al principio, la propuesta que llevamos había sido aceptaba. Pero a medida que fue pasando el tiempo, la concreción de una respuesta se dilató. Por eso, decidimos desde el espacio que nuclea los pueblos indígenas, la mesa nacional de pueblos originarios, realizar una ocupación de la Secretaría de Derechos Humanos. Allí estuvimos alrededor de 15 días, y producto de ello fue la negociación de este decreto, presentado hace tres meses atrás, que crea el Consejo Consultivo de Pueblos Indígenas de la Argentina. Por lo tanto, lo que nosotros seguimos viendo es que todo es un proceso de lucha, de presión que hemos tenido que ejercer desde la organización de pueblos indígenas. No ha sido un regalo, ni ha sido más fácil, como en un momento se pensó. Sin embargo, tuvimos que ir a una medida directa, logrando después nuestro objetivo que era que se creara este Consejo Consultivo. Donde hace muy pocos días atrás se hizo la asamblea donde fue elegido como presidente de este consejo Félix Díaz.

WC: El consejo consultivo es una gran macana. Debería funcionar como un espacio de participación nacional. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación convocó a ese consejo consultivo en Buenos Aires donde no se garantizaron la presencia de representantes de comunidades de todo el país. No debería funcionar como un  consejo de arreglos con indios amigos. Si querés hacer una asamblea, invita a todos los representantes. Solamente alcanzamos a llegar 20, faltaron más de 100 comunidades. Pero sí se le garantizó la presencia a indios amigos del conurbano que nos fueron a patotear. Muchos hermanos sufrieron agresiones físicas, empujones. El gobierno actual, a través de la Secretaria de Derechos Humanos, garantizó instalar a Félix Díaz con un grupo de matones. En el consejo no se representa a los indígenas del país. Se vienen reuniones y encuentros en repudio a esta situación, tienen otros intereses que no son los nuestros.

¿Y con respecto a la designación de Félix Díaz como presidente de dicho consejo?

RN: Estos primeros meses necesitamos planificar lo que son las tareas de este nuevo Consejo Consultivo para poder fortalecer y garantizar los derechos de los pueblos indígenas. Así que, en ese sentido, para nosotros es importante tener voz dentro de los medios. Para llegar no solamente a nuestra gente sino también a toda la sociedad. Ya que muchas veces se puede llegar a confundir en el momento que nos ven sentados al lado del actual presidente, siendo una figura muy criticada por muchas de las acciones y decisiones que ha tomado en estos primeros meses de mandato. Por eso, para nosotros es muy necesario que esta voz se multiplique y sea conocida. Por otro lado, estamos planificando una primera reunión del Consejo Ejecutivo que quedó presidido por Félix Díaz, cuatro vice presidentes que se conforma por representación regional -NOA, NEA, Centro y Sur-, una secretaría general y comisiones de trabajo. Esa sería la estructura que va a tener el Consejo Consultivo. Una de las primeras acciones políticas que vamos a realizar va a ser acompañar en el juicio del 16 de agosto a Facundo Jones Huala. Nos vamos a trasladar allí para acompañar al hermano y a su comunidad. Así como lo ha venido haciendo Félix, acompañando donde hay conflictos. Ahora en Salta está ocurriendo un conflicto interno con la comunidad wichí, donde el gobierno tomó partido favoreciendo a un sector de la comunidad. Hay una situación compleja porque hay riesgo de vida. Todo provocado por parte de un Estado que busca generar conflicto interno para enfrentar y debilitar la lucha. Estamos tratando de estar en todos los conflictos que conozcamos a lo largo y ancho del país.

WC: Félix Díaz puede decir alguna gran verdad, pero no representa a los qom. Puedo hablar de los qom de Santa Fe, del Chaco, de Formosa, de muchos qom que no necesitan ir al Obelisco a acampar para hacerse escuchar, que pelean día a día por sus comunidades, por su gente.  Por el pueblo mapuche está Relmu Ñamku, no sé si ese es su nombre o tiene otro. He hablado con la Confederación mapuche de Neuquén y ellos no la han elegido como representante. Y hay otros indios mediáticos que se han instalado en la sociedad, que en función de un acuerdo preelectoral con el presidente de turno se instalaron como indios amigos del gobierno. En virtud de ese acuerdo, el presidente sacó un decreto para la creación de una mesa de diálogo y directamente los designa a ellos como representantes, sin tener en cuenta las representaciones de cada pueblo. Hay quienes dedican su vida a representar a su gente, porque su gente los necesita, y los líderes los necesitan a ellos, hay una complementación. Por ejemplo, un lonko mapuche, un lonko de comunidad es quien vela por los mayores para que vivan con dignidad, que esté garantizado el tema de la alimentación, de la salud, de la justicia, que los jóvenes se eduquen, que se capaciten, que tengan buen vivir en las comunidades. Porque canal 11, 13, el del presidente o de los K pongan a un indio amigo así, a mi no me representa por más decretos que haya. Si hasta Julio Argentino Roca sacó decretos y fue una cagada para nosotros. Entonces me tiene sin cuidado. Sí, son indios amigos y va a haber que aguantar las boludeces que hagan durante este período. Carecen de legitimidad moral, será legal lo que hacen por un decreto presidencial.

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