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¿Y ahora qué hacemos? Reflexiones tras el #NiUnaMenos

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Ph.: Nati Aue

Mabela Bellucci es activista feminista queer, ensayista y periodista. Su más reciente trabajo, publicado en 2014, se titula “Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo”. Soledad Deza es integrante de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y abogada de Belén, la joven tucumana que hace dos años esta presa por sufrir un aborto espontáneo. Con ellas charlamos en nuestro programa de radio para reflexionar sobre la segunda convocatoria #NiUnaMenos, su relación con las diversas protestas colectivas en contra de las medidas neoliberales implementadas por el actual gobierno y la importancia de la 6° presentación del proyecto de legalización del aborto en el Congreso de la Nación. Diálogos, reflexiones y estrategias en torno a las demandas y luchas feministas.

Por Derrocando a Roca


Este año la convocatoria #NiUnaMenos interpeló fuertemente al Estado. Seis años después de la sanción de la ley 26.485 (Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres) el panorama continúa siendo desalentador. Por todas las formas de violencia machista, este 3 de junio volvimos a gritar basta de femicidios y travesticidios en las calles de nuestro país, donde una mujer es asesinada cada 30 horas, producto de una tradición social, cultural y económica de dominación masculina denominada sistema heteropatriarcal, el régimen opresor más antiguo de supremacía de poder del hombre sobre la mujer que, además, impone la heterosexualidad como norma. No obstante, la lucha no se acaba en la marcha, seguimos transitando formas de organizarnos y de enfrentar la violencia. Más allá del acontecimiento y la masividad de la convocatoria, el objetivo es continuar habitando estrategias en torno a las diversas demandas políticas, sociales y económicas frente a un nuevo contexto nacional de medidas neoliberales.

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Mabela Bullucci

El Estado, institución patriarcal por excelencia, encargado de velar por la correcta implementación y cumplimiento de la ley, no actúa. Tampoco se destina el presupuesto necesario que posibilite el desarrollo de políticas públicas para la eliminación de las violencias. Los centros de contención para las víctimas son muy escasos, por lo cual la mayoría de las mujeres deben permanecer en el mismo hogar junto a su agresor, muchas de ellas con hijxs, espacio que se convierte en una jaula mortal donde la violencia se intensifica día a día hasta el punto de perder sus vidas. A la inacción estatal y de los gobiernos de turno se suma un sistema judicial misógino con jueces sin perspectiva de género que reproducen la lógica del sistema patriarcal, fallando a favor de los violentos, otorgándoles beneficios como la prisión domiciliaria o la reducción de penas por buena conducta.

Sobre esta segunda convocatoria Bellucci reflexiona: #NiUnaMenos es un gran acontecimiento que va a tener flujos, avances y retrocesos, como se presentan en muchas luchas por parte de los feminismos, el movimiento de mujeres y la comunidad LGTTB. Por ejemplo, si pensamos en la lucha por la conquista del aborto voluntario, también hubo avances y retrocesos, no es unilineal. Hay que tener en cuenta que las demandas se configuran de acuerdo a los contextos históricos regionales e internacionales. El tema de la masividad, como se presentó el año pasado, fue también porque se bajaron muchas demandas, como el aborto. Frente a no presentarse, muchas que peleamos por el aborto voluntario lo resignamos, en función de que también había otras violencias que venían totalmente rezagadas y que urgían, por eso también hubo esa masividad. Participó la Iglesia en su amplia mayoría, el peronismo con todas sus expresiones. Este año hay una urgencia por las condiciones materiales de vida que eso va a gravitar en muchas otras demandas que históricamente se venían dando. En estos momentos se están configurando otros espacios, que responden más a la coyuntura como es, por ejemplo, el tema del boleto estudiantil, los tarifazos… Las condiciones materiales de vida en este año van a cumplir una función,  y frente a ese nuevo esquema, nosotras y nosotros y nosotres y todos los que quieras tenemos que hacer coaliciones. Es decir, sería el tarifazo, junto con la demanda del aborto, junto con las violencias institucionales. No solamente son las mujeres biológicas las que sufren y atraviesan violencias sino que hay otra multiplicidad de cuerpos que también padecen la violencia machista, que no significa que sean los hombres, porque los maricones también sufren muchísimos tipos de degradaciones por ser cuerpos abyectos, también las travestis, que las matan como moscas.

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Susy Shock – Ph.: Nati Aue

Dentro del actual contexto general de implementación de medidas neoliberales con reducción del presupuesto estatal, tarifazos, despidos, aumentos de precios de la canasta básica, criminalización de la protesta, retrocesos en materia de derechos humanos y concentración de la riqueza, algunas comunidades se encuentran mayormente perjudicadas, por estar expuestas a diversas formas de discriminación y vulnerabilidad social o porque no pueden acceder a los mismos derechos que el resto de lxs ciudadnxs. Por ejemplo, en La Plata, las compañeras de la comunidad trans se ven fuertemente afectadas por este viraje de políticas neoliberales, sumado a los constante abusos policiales que se recrudecieron en este último tiempo. Frente a esto están organizadas, reforzando sus métodos de defensa y lucha.

Bellucci destaca: “En este momento de tanta conflictividad social, me parece muy valiosa la aparición, el surgimiento, de la colectiva Lohana Berkins, desde las disidencias sexuales o de otros tipos, esa colectiva que no tiene una voz hegemónica permitió, por ejemplo, que estuviesen presentes y con mucha cintura política, en todas las movilizaciones que se fueron dando frente a los despidos masivos y arbitrarios. Ese es el nuevo escenario que nos espera. De la misma manera que armamos coaliciones en la época del menemato, frente a situaciones muy puntuales como las políticas neoliberales y todo ese escenario de privatizaciones, con toda la fuerza que tuvo durante los 90, hicimos coaliciones de todo tipo. Por ejemplo, las que salían más aceitadas eran en las marchas del Orgullo que reunían a Chacho Álvarez que nunca en su vida habrá levantado una demanda sobre las disidencias sexuales junto con Luís Zamora, Nora Cortiñas y así sucesivamente. Los escenarios son los que te convocan y frente a ellos vos tenés que dar respuestas colectivas. Yo no respondo a posiciones populistas, el número no me convoca demasiado, sino más bien estas formas de experimentar la potencialidad de las coaliciones. Este es un momento muy interesante para comenzar a poner en práctica y son respuestas mucho más democratizadoras.”

Desde los diversos frentes de lucha sindical, feminista y de la disidencia sexual, lo que se busca siempre es la ampliación de derechos, la igualdad de acceso a recursos económicos, culturales, educativos y sociales, así como también, la eliminación de todas las formas de opresión de un grupo hacia otrxs. Bellucci explica que: “Cuando pedimos ampliación de derechos, también pedimos otras cuestiones que no son tan sólo los derechos, porque no solamente estamos enfrentando al Estado, sino también a muchos otros tipos de violencias como son las micro-violencias, los micro-machismos que se dan en los ámbitos privados.”

En cuanto a la importancia sobre la masividad de una convocatoria como fue la del pasado 3 de junio, Bellucci destaca: “Yo no apuesto a la espectacularidad que fue el año pasado, es otro el escenario y sería interesante que eso se entienda. Incluso el contexto regional es otro y es importante la multiplicidad más que esta otra cosa de las multitudes porque acá hay una mirada muy populista que se ha dado en la cultura política argentina. Es decir, tiene que ser todo inmensamente grande y se ve incluso dentro de los grupos de izquierda. Cuando comenzamos muchas cuestiones éramos muy pocas y lo que hay que hacer es insistir en tener la apertura de cabeza para pensar. Recuerdo que cuando Dora Coledesky comenzó en 1988 con la Comisión por el Derecho al Aborto eran ocho compañeras y el resto de los feminismos no querían que apareciese el tema del aborto. Cuando Ilse Fuskova apareció con los Cuadernos de Existencia Lesbiana junto con Adriana Carrasco, eran cinco, y una resistencia muy fuerte. Yo publiqué una nota hace unos días que se llama “Apasionadamente Lesbianas” en el Diario de Izquierda donde muestro la convergencia de dos temas que eran tabúes, no sólo para la sociedad, sino para el propio feminismo”.

El aborto, presente.

A diferencia de la primera marcha, este año pisó fuerte el pedido de legalización del aborto, la gran deuda de la democracia argentina. Los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos, su ilegalidad no impide que esta práctica se lleve a cabo. Al contrario, sitúa a la mujer en una situación de vulnerabilidad extrema, poniendo en riesgo su vida. La Campaña “Sin aborto legal no hay Ni una menos” afirma que en 2012 murieron 33 mujeres a causa de embarazos terminados en aborto y dos de ellas eran menores de 20 años. Las mujeres que viven en situación de pobreza son las más afectadas, se las criminaliza y hasta se las priva de su libertad como el caso de Belén, la joven tucumana que, sin saber que estaba embarazada, sufrió un aborto espontáneo y actualmente se encuentra presa por homicidio en una causa que incluye torturas y un sinfín de irregularidades. Al respecto, Soledad Deza, afirma: Belén, dentro de todo, está fuerte. Siente la compañía del movimiento de mujeres y de toda la gente que la acompaña. Tenemos esperanzas, la causa actualmente está en la Corte, nos han concedido el recurso de casación, hemos pedido por su libertad y su absolución. Así que estamos muy esperanzadas, creemos que es hora de que se haga justicia en este caso.”

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Fuente: AnRed

Las mujeres de bajos recursos no conocen sus derechos ni tienen acceso a la suma monetaria que les permite pagar por un aborto. En este caso, la ilegalidad de esta práctica refuerza las desigualdades sociales y económicas. Por eso la importancia que ha tenido en estos últimos días la sexta presentación en el Congreso del proyecto de ley por la despenalización del aborto. Esta nueva presentación forma parte de la lucha que llevamos adelante. Lo vivimos con mucha alegría, fue un evento político, con fuerzas bastante significativas y todos los espacios políticos estuvieron presentes. Sucede que, al mismo tiempo, hay una sociedad que está madura para discutir estos temas y una clase dirigente que se niega y se resiste porque se disciplina con los sectores conservadores, que son los que ocultan este debate. El aborto esta despenalizado socialmente. Lo que resta es saldar una deuda en términos democráticos, en el recinto del parlamento que es donde corresponde que se diriman estas cuestiones”, explica Deza.

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Soledad Deza – Fuente: Notas.org

Este año, a raíz de algunas asperezas entre el macrismo y Bergoglio comenzó a circular el rumor que el gobierno nacional estaría estudiando la legalización del aborto. Para Mabela esto es improbable: “Hace veinte años que se está esperando una ley. Habría que repensar otras formas, hay otros grupos que están pensando nuevas estrategias sin renunciar a la ley, porque sabemos cómo funciona el parlamento nacional, un lugar donde es una toma y daca permanente. Nunca les tuve confianza ni les voy a tener. Lo digo con suma sinceridad. Pero, si se apuesta, que se siga apostando, no se pierde nada en la medida en que se construyen otras salidas.”

Sin embargo, Soledad Deza señala que en los fundamentos del liberalismo existen elementos para legitimar el reclamo por la ley: “No sería llamativo que, en un contexto de gobierno liberal, en lo económico, aunque conservador en lo político, se den este tipo de avances. Tenemos que pensar que las mujeres en general somos moneda de cambio y de negociación . Entonces, no nos interrogamos, no nos interpelamos demasiado acerca de quién va a legalizar el aborto. Sí creemos que es una deuda de la democracia y así como lo reclamamos en la gestión pasada, donde muchas teníamos realmente esperanzas de que se discuta y nos vimos desilusionadas, si es este gobierno el que lo tiene que discutir, que lo debata. Uno de los presupuestos liberales es ampliar libertades y cuando hablamos de legalización de aborto, estamos hablando de libertad para decidir sobre los procesos reproductivos, de libertad para tomar decisiones acerca del propio cuerpo y fundamentalmente hablamos de autonomía. Es una libertad base, que se pone en crisis cada vez que, mediante una herramienta penal, como es el delito de aborto, se nos impone una maternidad forzada. Entonces, si vamos a discutir libertades en términos liberales es hora que el PRO instale este debate.”

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