13331094_1171538386222176_6075249408840162331_n

Semanas atrás, en nuestro programa de FM La Tribu 88.7 recibimos a Luis Zamora, abogado, político y militante por los derechos humanos. Entre otras cosas, indagamos cuál es su mirada sobre el actual contexto político, si es posible comparar al macrismo con los ’90 y qué proyecto político tiene hoy en día. Además, con mate de por medio, le preguntamos qué opina sobre algunas críticas que recibió desde sectores de izquierda.

Por @Hayquearar @JaviChateau @SanjPelle @FanuSantoro

Ph @EMEGÉ Fotografía


Con una gran sonrisa llegó Zamora al piso de La Tribu y, como si ya lo hubiéramos cruzado en otra oportunidad, antes que la luz roja nos marque el aire, comenzamos a charlar sobre cuán movilizadxs nos sentíamos luego de la segunda convocatoria #NiUnaMenos. También recordó con cariño su programa de radio en esta misma casa. Zamora es de esos tipos con los que dan siempre ganas de charlar y debatir, tal vez, por sus ideas, su trayectoria política, su constante acompañamiento en causas que denuncian violaciones de Derechos Humanos o, tal vez, por ser consecuente con sus dichos y sus actos.

_ Luis, ¿Cómo ves este momento político de la Argentina?

_ No voy a agregar nada original, en la región, en la Argentina, en el mundo, hay una situación de crisis muy fuerte del capitalismo. Siempre hay que aclararlo, no es que se está acabando el capitalismo, sino que se trata de una crisis de la cual nos está costando salir y eso hace que empujen más para atrás las condiciones de vida de la mayoría de los pueblos.  Como decimos siempre, o se ajustan los de abajo o se ajustan a los de arriba, obviamente el gobierno de Macri decidió descargarla sobre los de abajo. Y cuenta con el apoyo de la mayoría de la dirigencia política, porque para quienes defienden al poder económico y al sistema en Argentina, no hay mucho margen para hacer cosas muy distintas. Por eso la devaluación, la salida de las restricciones cambiarias, el pago a los buitres, la baja de subsidios y el aumento de tarifas. Hay un acuerdo en eso y por eso vemos a Massa y gente del Frente para la Victoria apoyando esto.

_ ¿Y en la calle que sentís qué pasa ante esta situación?

_ Hay un malestar que se extiende, y una parte importante de ese malestar se expresa ya en lucha y en movilizaciones. Esto es novedoso para un gobierno que tiene seis meses, ningún gobierno desde el ’83 hasta ahora tuvo tan rápidamente un grado de conflictividad, de oposición, de protesta, de movilización, de lucha gremial o social tan importante como el que tiene este gobierno,  que se podría decir, arrancó con medio país en contra. Duhalde quizás tuvo el noventa por cierto en contra, porque usurpó completamente el poder. El momento político de hoy es importante, tenemos un gobierno implementando un ajuste brutal, indignante, uno ve como cada vez alcanza menos la plata y la gente empieza a sacar cuentas y se pregunta  ¿cómo hago?, pero al mismo tiempo estimula mucho ver que hay respuesta. Tenemos una traición abierta de la dirigencia gremial, que están lejos de canalizar ese sentimiento que hay por abajo.

_ ¿Cómo ves la pasividad actual de las centrales trabajadoras tanto de la CTA como del resto de las CGT’s? Parecería que hay una cierta novela, un amorío con Macri, donde no se animan a enfrentar y denunciar las medidas que están perjudicando fuertemente a los trabajadores. Ellos  tienen el poder para enfrentar esta situación ¿por qué no lo hacen?

_ Hay algunos aspectos para reflexionar sobre eso. La dirigencia gremial es una dirigencia semi-estatizada, es decir, no son dirigentes de los trabajadores, son dirigentes vinculados con el Estado, el poder y las empresas, más que con los trabajadores. Cumplen un rol de apoyatura a los empresarios y al Estado y sus vínculos con las empresas son muy grandes. Las empresas dicen que no hay mucho margen, que no se puede hacer mucho más y ellos coinciden también en eso, lo que pone al rojo vivo el problema de la dirección. La dirigencia gremial es consciente que, si empuja mucho, enfrente no hay nada. Este es un gobierno débil, capitalino, con un tipo que intentó hacer un partido nacional y fracasó, se tuvo que apoyar nada menos que en el partido más agónico y en crisis de la Argentina que es el radicalismo. Hizo una alianza y sorprendentemente ganó la Provincia de Buenos Aires. No tenía cuadros, no tiene estructura, tiene la apoyatura de las empresas y eso no es poco, pero para gobernar con eso no alcanza. El gobierno tampoco tiene respaldo social, salvo un sector que lo votó y dice “démosle un poco de tiempo”. Pero es todo lo que tiene, es una postura defensiva, no es un “qué bien que va”. Por eso la dirigencia política y gremial dice “no empujemos porque hasta acá podemos llegar, tratemos de canalizar todo esto hasta las elecciones” que todo el descontento vaya por ahí. Nosotros desde Autodeterminación y Libertad siempre insistimos que, o construimos caminos de autodirección o vamos a seguir dependiendo de que nos convoquen, y cuando ponemos más el cuerpo, menos nos llaman. El 29 de abril fue la marcha importante de la CGT a pesar de las agachadas de esa dirigencia, fueron miles de trabajadores, de jóvenes y de los sectores populares. Al día siguiente ya estaban transando, se vetó la ley antidespidos y no hicieron nada.

13417481_1171540596221955_6433430810714683642_n

_ Muchas veces se compara al gobierno de Macri con los ’90. Sin embargo, recién nos comentabas que lo que está pasando hoy en el país es inédito ¿Es correcto comparar a este gobierno con el neoliberalismo de aquellos años?

_  Algunos elementos hay. Se trata de gobiernos muy vinculados al poder económico, a las transnacionales, a los organismos unilaterales de crédito, al fondo monetario, al banco mundial, pero yo haría varias distinciónes. El gobierno de Menem tenía un proyecto que era endeudamiento y privatizaciones. El primer paso fue privatizar, con eso logró un colchón, y a partir de ahí empezó a endeudarse afuera con mucha plata que había en el mundo financiero, en el mundo capitalista. Hoy esos márgenes no están. Ojo que Argentina tuvo inversiones en los ’90, las primeras privatizaciones fueron para los grupos económicos mayoritarios locales, Fortabat, Pérez Companc, Macri, Bulgheroni. Después las transnacionales compraron esas empresas, lo que extranjerizó más la economía. Hoy no hay posibilidades de eso, primero porque no hay nada por privatizar, aunque siempre hay alguna cosa, como por ejemplo, ese acuerdo que se acaba de hacer en la Ciudad de Buenos Aires para hacer una construcción, una especie de shopping en la plaza Houssay, que está rodeada por la Facultad de Ciencias Económicas y Medicina. Eso fue votado por la enorme mayoría, sólo tuvo tres votos en contra y en el mismo paquete entró la construcción de un centro de convenciones en Plaza Francia, al lado de la Facultad de Derecho, otro negociado de especulación inmobiliaria. Eso fue acordado con el Frente para la Victoria y el PJ. Los votos en contra fueron de la izquierda: del FIT, el nuestro de Autodeterminación y Libertad y uno más del Socialismo Auténtico (PSA). El tema es que detrás de este ajuste no hay nada, no hay un proyecto para que vengan multinacionales que creen fuentes de trabajo. Habrá posiblidad de endeudarse porque para eso arreglaron con los buitres, pero mucho menos de lo que se endeudó el menemismo. El principal problema que tiene el gobierno es la macroeconomía, que durante los últimos cuatro años de kirchnerismo fue en declinación y decadencia.

_ ¿Bajo que indicadores justifica esta “decadencia”?

_ Me refieron al contexto internacional, no solamente al de la Argentina. Ya en el 2008-2009 el salario ya no creció, quedaba empatado con la inflación ,pero ya no mejoraba. El trabajo en negro, que venía bajando de un 50% en el año 2002-2003, se clavó en 33%. Empezó a haber inflación, puja distributiva, falta de dólares y en ese contexto se explica la medida de Cristina Fernández cuando intenta meterle la mano a los sojeros, se dieron cuenta que empezaban a salir más dólares de los que entraban. Es algo crónico en nuestra economía.

_ Pero Luis, nos prometieron que en el segundo semestre todo va a mejorar…

_ Puede bajar la inflación, eso es obvio, está la economía parada y hay menos poder de consumo, veremos cuánto. Pero eso no significa una mejora. Van a aparecer las cuotas de las paritarias que la traición de los dirigentes gremiales hizo que se arreglara todo por detrás. El año que viene el gobierno tiene el desafío de ganar las elecciones, porque si las pierden, cómo llegan a esos dos años que le quedan. Ahí van a tener un problema, van a tener que empezar a emitir de nuevo. El déficit fiscal es actualmente uno de los tres más altos de los últimos cincuenta años: uno fue en la época de Malvinas, es decir, en medio de una guerra y el otro, la hiperinflación de Alfonsín. No se puede hacer malabares, tienen muchos problemas macroeconómicos, y en el marco internacional (que es muy importante siempre tenerlo en cuenta), no va a haber ninguna corriente importante de capitales en ningún lugar del mundo, y menos acá donde todavía el valor de la mano de obra es más alta que en otros lugares. Y hay un pueblo bastante organizado que está resistiendo que se lo bajen.

_ ¿Cuál es su relación con lxs integrantes del Frente de Izquierda? Según ellxs, te ofrecieron una candidatura para potenciar a la izquierda en la ciudad, pero al no aceptarlo lo que hacés es dividir fuerzas.

_ El Partido Obrero nos ofreció una candidatura. El PTS nunca, tenemos diálogo, tengo cariño personal con algunos de ellos, los conozco de la juventud socialista, desde jovencitos y les tengo mucho respeto. La propuesta del Partido Obrero fue integrarnos al frente electoral con Autodeterminación y Libertad, pero nosotros no estamos de acuerdo en integrarnos a un frente electoral, que es lo único que une al PTS con el PO. En todo lo demás disputan, se denuncian, se descalifican y se enfrentan. Si hay alguna posibilidad de trabajar juntos todos los días, es decir, si por ejemplo hay un conflicto en el Ministerio de Trabajo, se está peleando contra los despidos, hay que salir a respaldar, y vamos juntos, empecemos a trabajar juntos en la vida cotidiana y después vemos. Tenemos una discrepancia importante. La humanidad tiene que tomar en sus manos el auto-organizarse y el auto-dirigirse, no seguir buscando dirigentes y partidos que los guíen, y la izquierda construye partidos y dirigentes para que dirijan, que guíen. Es una posición política, es Lenin y Trotski, tenemos enormes respetos por ellos, pero ahora nos parece que esa etapa es una experiencia ya hecha, y hay que construir o intentar construir caminos de innovación para derrotar el capitalismo. No nos creemos los dueños de la verdad, intentamos construir caminos alternativos de organización para ver si logramos ser parte de un poder más grande que el poder que nos domina, porque la construcción de partidos del estilo de los tradicionales de la izquierda clásica me parece que no dio resultados: ni las organizaciones guerrilleras, ni las organizaciones insurreccionales, muchos menos, las electorales que, a veces terminan cooptadas e intimidadas por el sistema. A pesar de esta discusión, que es legítima, ellos siguen teniendo esa concepción. Yo fui parte del MAS, teníamos esa concepción y por lo tanto trato de respetarla.

_ ¿Qué proponen desde Autodeterminación y Libertad?

_ Nosotros queremos buscar otro camino, no solo lo electoral. El PO y el PTS no logran tener ni siquiera un bloque en el Congreso, tienen dos bloques… No se puede hacer campaña electoral como un Frente de Izquierda porque la gente termina votando una división, entre ellos no hay ninguna unidad. Eso termina desilusionando a la gente que se acerca, un compañero o una compañera empieza a ver todo eso y se va y busca otra cosa, le cuesta después volver a comprometerse porque cuando alguien pone el cuerpo pone mucho, cuando uno milita deposita expectativas en un ámbito de construcción. Nosotros seguiremos peleando por nuestro camino de autodirección, si encontramos posibilidades es muy probable que le planteemos hacer algo juntos, nosotros somos una organización pequeña. Creemos en la potencialidad de nuestras ideas, es lo más importante que tenemos. Estamos tratando de tener más cuerpos que las sostengan y esos son los desafíos de la construcción. Nosotros no recibimos denuncias ni descalificaciones porque no estamos con la cabeza puesta en la disputa del militante, la disputa de la vanguardia como se suele decir en la militancia.

_ ¿Por qué a la izquierda le cuesta tanto organizarse?

_ Se trata de una de las consecuencias más perjudiciales de esa construcción de partidos con dirección. Trotski decía que la crisis de la humanidad es la crisis de su dirección, porque cuando el pueblo pelea y los dirigentes traicionan lo que hay que construir es una dirección que no traicione, revolucionaria, consecuente. Esta es una posición política. De los grandes, de los que dieron su vida para llevar adelante esas experiencias, uno puede sacar conclusiones, aprender, como del Che, que no es que se quedó en un café diciendo hay que hacer esto, fue y lo hizo. El problema es que los que se postulan para dirigir son muchos partidos con la misma concepción. Como decía un compañero, algo risueño, el problema de la izquierda no son sus diferencias, la división de la izquierda se debe a sus coincidencias, cada uno coincide en verse a sí mismo como el embrión del partido a dirigir la lucha de los trabajadores, entonces disputan por la dirección y eso los hace no tener puntos en común porque justamente, lo que se busca es destacar las diferencias para que alguien venga acá y no vaya allá. Porque en lo demás es igual, la lucha contra el capitalismo es común a todos nosotros y la lucha contras las instituciones del capitalismo también, somos internacionalistas, peleamos por un mundo socialista, después tendremos algunas discrepancias sobre lo que entendemos por socialismo, pero por supuesto, que de otro orden. El problema más importante es qué herramienta construir para aportar a la lucha.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s