DSC_0077

Hernán Coronel, cantante y compositor de Mala Fama nos visitó en nuestro programa de radio en Fm La Tribu. Repasamos el momento actual de la cumbia y como vive hoy el laburo de músico. A sus 38 años vive alejado de los excesos y agradecido por el cariño que le demuestran la gente.  Además, se viene un nuevo disco malafamero: “se van a cagar de risa y se van a emocionar también”

Por @Hayquearar @JaviChateau @SanjPelle @FanuSantoro

Ph Pharu Fotografía


Hernán llega justo, 30 segundos antes de salir al aire. “No me dijeron bien el horario del programa, si duraba una hora, si dos”, se disculpará después. Lo acompaña Bartolo, su hijo que es el primer tecladista de Mala Fama. Sostiene la guitarra mientras Hernán abre la lata de cerveza que nos acompañará en la charla. Minutos después nos daremos el gusto de conocer la nueva versión de “Guampachata”. Pero es hora de salir al aire y de golpe caen las preguntas, las dudas, las sonrisas con el compositor de dos discos claves de la cumbia argentina: “Ritmo y Sustancia” y “Para vos basura”.

_ ¿Cómo estás, cómo anda el laburo?

_ Está bueno este 2016. Va a ser un buen año para todos los que hacemos las cosas bien, y más para los que estamos en el camino de la sagrada música dándole alegría a la gente a todos lados a donde vamos.

_ ¿Estás componiendo?

_ Sí, anoche hice una canción y anteanoche también hice otra. Hoy por hoy estoy con canciones un poco desahuciadas; tipo de amor pero Mala Fama, sin caer en lo cursi. Ni “te extraño”  o “te amo mucho” pero, más o menos, diciendo eso.

_ ¿Se viene algo grabado próximamente?

_Sí, tenía pensado empezar a grabar. Pero es complicado conseguir un estudio idóneo para la manera de grabar de Mala Fama. Pero vamos a ver si hacemos un estudio provisorio para hacer el próximo disco.

_ ¿Cuál es esa manera de grabar que decís?

_ Con disponibilidad horaria, en un lugar en el que se pueda fumar cigarrillos. Porque es un momento muy emocionante cuando uno graba y a uno, por ahí, le gusta fumar y en la mayoría de los estudios no se puede, también poder tomarse un par de cervezuelas, llenar un poco el tanque y sentirse un poco a gusto, tranquilo y, más vale, que con quien vos quieras; con los músicos que elegís y todo eso. Que no sea como fabricar una canción sino, realmente, componerla y hacerla.

_ Los estudios de grabación que hay son muy estructurados…

_ Sí. Por ahí te dicen “venite el jueves” y después te dicen “no, venite el lunes a tal o tal hora” y, a  veces, la gente como yo es desprolija con los horarios.

DSC_0096

_ Hoy, en 2016, cambian las temáticas de las letras que componían por aquel año 2000 cuando cobró popularidad Mala Fama?

_ Mi manera de componer fue mutando un poco pero la esencia es siempre la misma. La vida es tan diversa que, obviamente, uno va cambiando pero se van a encontrar siempre con algo que tiene nuestro toque. Con la particularidad que es, a la vez, nuevo y diferente. Ya lo van a escuchar, se van a cagar de risa y se van a emocionar también; hay muchas canciones emocionantes en el nuevo disco.

_ ¿Cómo ves este cambio de los lugares en los que tocan? Antes, tal vez, era en lugares más específicos, como una bailanta. Hoy lo hacen en fiestas o boliches de Palermo, por ejemplo…

_ Sí, es evidente que se universalizó la cumbia. Y más la cumbia “malafamera” que, en realidad, no es solo cumbia sino que tiene varios estilos como…no sé, no fusionados pero…escuchá “La resaca de tu amor” o “Ha pasado el tiempo”, “Qué raro que me siento”.

_ ¿Tenés amigos dentro del ambiente de la cumbia?

_ El más “amiguero” mío puede ser Oscar de “La Re Pandilla”. Aunque, en realidad, tengo como pequeñas amistades con todos pero amistades muy íntimas casi ninguna.

_ ¿Y buena onda en recitales o noches compartidas?

_ Sí, hemos compartido varios shows con Leo Mattioli, incluso giras con él, con “La Nueva Luna”. “Los Palmeras” me invitaron a cantar con ellos; el cantante se puso a tocar el güiro y me dejó cantar  a mí. Hace poco toqué con Nico Mattioli también, el hijo de Leo; ya se le va a curtir la voz, le dije. En general hice un buen vínculo con toda la movida tropical.

DSC_0075

_ El laburo del músico de cumbia siempre fue bastante agotador, recorrer muchos lugares, no parar en una noche, ¿Cómo lo vivís actualmente?

_ A nosotros mucho no nos pasa porque no hacemos música comercial. Hay grupos que trabajan con la música. Nosotros vivimos de ella pero, más que nada, es una profesión de amor; de pasión hacia la misma y de relación con la gente. No nos comercializamos. Sí se hizo todo muy diverso; es increíble los lugares que nos contratan y a donde vamos. Estuvimos recorriendo todo Sudamérica. Y con esto de las redes sociales cada boludez que se me ocurre se conoce al toque y la gente se encariña. Cuando nos vemos estamos a los abrazos y a los besos; fotos y “dale, malditoooo”.

_ Quienes hemos escuchado tus canciones vimos como una relación o canto contra la policía. ¿Cómo es esa relación de las letras y cómo ves la cosa hoy, cuando muchos jóvenes egresados se enlistan?

_ Sí, en realidad no es un ensañamiento ni nada con la policía. Me han tocado situaciones donde, como en toda profesión, el 20 o 30 por ciento hace las cosas mal y el resto hace las cosas bien. Pero “Gorra Basura” fue porque me tocó cruzar a muchas malas personas siendo policías. No hay nada particular con ellos.  Sin embargo ellos tienen una responsabilidad que nosotros no.

_ ¿Cómo ves las nuevas bandas de cumbia? Es como que se han “suavizado” las letras de aquel momento de crisis (2000-2001) a lo de ahora…

_ Eso está pasando. Creo que es porque, al tener tanta facilidad en la tecnología, se dejó de escribir; todo el mundo está buscando la fácil. De a poco, desgraciadamente, se están extinguiendo los compositores. Y si te digo que tengo una banda nueva para escuchar…lamentablemente hace rato que no sale algo que uno diga “qué bueno que está esto”.

_ ¿Conocés Márama o Rombai, por ejemplo?

_ La verdad que los escuché nombrar nomás, pero no les conozco ni las caras. Pero tampoco les voy a “sacar mano” porque es otra cosa lo que hacen. Los pibes hacen la suya. Es como que tienen un objetivo de ser famosos y hacer plata; a algunos les va bien y a otros no tanto. Lo que sería bueno es que, como la música es sagrada, le dediquen un poco de tiempo a crearla también. No sólo a juntar lo que se pueda e inventar un producto cobrando lo que no se merecen. O, por ejemplo, ser más generosos con la gente: en abrazos, en fotos. Ya que la música fue tan generosa con ellos, ¿no?  Y en no creer que la música es parte de ellos porque recién están transitando ese camino; no creérsela y esas boludeces. Ser más humilde.

DSC_0086

_¿Te hacen sentir que sos un referente de la movida? ¿Te considerás uno de ellos?

_ La gente en todo momento me lo dice. Nunca estoy pendiente de eso ni pienso. A veces ni me acuerdo que soy cantante ni nada. Pero mucha gente me dice que admiran cómo compongo o cómo soy y hablo. Muchos me consultan y piden cosas.

_¿Cómo se vive el día a día del músico? ¿Se necesita cierto control o disciplina, en horario por ejemplo?

_ Lo principal es no caer en los excesos. Después de tantos años, dejo tanto arriba del escenario en los shows y en las giras que después solo quiero descansar mucho. Tomo cerveza y abrazo a la gente, fotos y soy re feliz cuando empieza a sonar la banda atrás con la gente en frente con cara de emoción. Anoche estuve viendo un recital en otro país y se me cayeron un par de lágrimas porque era como ver a Mala Fama en vivo; algo que nunca voy a poder hacer. Estaba medio “tristongo” y me lo puse a ver.

_ ¿Cómo es el público cuando les toca viajar a otros países?

_ Es re “flashero” porque, aunque no lo crean, en otro país soy un “artista internacional” y es como que la gente ve algo distinto. Imagínatelo al revés. La segunda vez es siempre mejor porque ya vieron a la banda, ya la conocen y saben cómo es el show.

_ ¿Cómo armás tu banda? ¿Mantenés siempre a los mismos músicos o vas cambiando?

_ En realidad los músicos se cambian solos cuando no hacen las cosas bien. No cambié a muchos de ellos porque, como en la banda y en la vida, siempre hay que rodearse de buena gente. Obviamente que a veces hay relaciones que se rompen. Ahora, por ejemplo, tengo a mi hijo Bartolo de 18 años siendo el primer tecladista de la banda.

_¿Cómo es la relación con las personas del barrio?

_ Están todos locos. Hablan como yo. Te los cruzás y te dicen “qué hacés basura, qué te pasó en la cara”. Es un cague de risa. Tendría que ponerme una cámara en la visera para que vean las “máscaras” que me saludan, las cosas que me dicen y que me proponen. Tengo que estar agradecido a esta vida porque me dio mucha alegría.

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s