1

El pasado 5 de marzo se cumplió un año desde que comenzó a funcionar Herrería sin patrón, un emprendimiento independiente, autogestivo y de ideas libertarias ubicado en zona sur. En ese marco, sus integrantes decidieron desarrollar un festejo peculiar: el 1° homenaje a Severino Di Giovanni en la localidad de Burzaco. La actividad contó con la presencia de Osvaldo Bayer y la presentación de un monumento al anarquista italiano.

Por Andrea Leal @Bbelicosis


  La quinta Ana María, en Burzaco, albergó solo 10 meses a Josefina América Scarfó y a Severino Di Giovanni, el perseguido político número uno de Argentina a fines de los años ‘20. Fina, como le decían los más allegados, confesó haber sentido miedo todas las noches mientras dormía abrazada a ese luchador anarquista, ese idealista de la violencia que supo combinar la acción directa con la formación política a ultranza. En una oportunidad escuchó ruidos en la entrada y trató de despertarlo. Le dijo en voz baja pero insistente: “Severino, Severino, la policía”. Él se despertó apenas, la acarició y le respondió: “América, no, son los pájaros… Duerme, duerme”.

  85 años después sus nombres volvieron a cobrar protagonismo en Burzaco. Ya no era el canto de los pájaros el que dominaba las calles aledañas a la estación del sur del conurbano sino el potente sonido de los parlantes apoyados sobre un paredón al lado de las vías cuyo grafiti expresa en mayúsculas “Yuta asesina”. Canciones de punk y hip hop acompañaban a jóvenes del Colectivo cadáver exquisito y Colectivo ContraMuro, autores de un mural que rodeaba la puerta de Herrería sin patrón (HESINPAT), un emprendimiento autogestivo que rescata las ideas libertarias del apoyo mutuo y la horizontalidad en la toma de decisiones. El proyecto que funciona de manera ininterrumpida hace un año, buscó saldar la necesidad laboral de tres jóvenes y generar un ambiente de trabajo distinto donde las ganancias sean equitativas, las tareas se realicen en conjunto y todos decidan acerca del futuro del taller. Rodrigo, Mauro y Alejandro decidieron celebrar un arduo año de trabajo colectivo con una jornada cultural cargada de actividades, entre ellas, la realización de un homenaje a Severino Di Giovanni “porque más allá de cualquier contradicción, lo vemos como alguien imprescindible en nuestra historia por ser un gran luchador por la libertad y contra el fascismo”, explicó Rodrigo.

Se podría hablar del eterno retorno en términos filosóficos, de la transmutación de la fugacidad del instante en eternidad. O simplemente pensar que en cada proyecto laboral de similares características, las ideas de Severino Di Giovanni se manifestarán y se abrazarán  a la inmortalidad. Allí, en la localidad donde pasó sus últimos días, un grupo de jóvenes ha decidido construir una escultura a su brazo libertario.

5

  De a poco los vecinos del barrio comenzaron a acercarse. Algunos con muecas de curiosidad, otros se llamaban camarada y ya habían aceptado la invitación con anterioridad. Para los primeros, los impulsores de este encuentro prepararon una línea del tiempo exhibida en una pared que recordaba los sucesos más importantes de la vida de Severino. La pregunta se tornó ineludible: ¿Cuáles eran las razones para rendirle homenaje a una figura que no cesa de causar polémica entre propios ajenos aun después de su fusilamiento? Rodrigo, Mauro y Alejandro saben que se ha dicho muy poco sobre su calidad como hombre de ideas, escritor y periodista, como estudioso autodidacta. Por eso, aquellos valores que promovía con la misma tenacidad con la que arrojaba sus bombas reunieron a amigos, vecinos, compañeros y miembros de diferentes movimientos y organizaciones políticas y culturales que se hicieron presentes.

  Mientras algunos terminaban de desplegar sus artesanías, muestras fotográficas y fanzines, dos integrantes de Cultura en movimiento, agrupación política y cultural de Almirante Brown, fueron los primeros en tomar el micrófono. Su intervención inició con la lectura de la crónica de Roberto Arlt sobre el fusilamiento de Di Giovanni, en febrero de 1931, durante la dictadura de José Félix Uriburu. La lectura de las líneas publicadas en el Buenos Aires Herald, resultó necesaria porque esas palabras dibujaron los contornos violentos de una pasión, avivaron las llamas de una idea que empujó a muchos a asumirse parte, carne, fuego hasta el final. Hasta el grito vibrante frente al pelotón que sigue resonando y haciendo temblar como ayer a los opresores. La propuesta de Herrería Sin Patrón intentó justamente eso: que la anarquía grite vibrante, feroz y que no se limite a ser el susurro de una historia que parece empujarla al abismo.

  Al finalizar el relato, los chicos de Cultura en Movimiento interpretaron canciones recordando la proximidad del Día Internacional de la Mujer y el repudio a la violencia patriarcal.

  Los segundos en intervenir fueron los miembros del Frente de Organizaciones en Lucha que invitaron a acercarse a su stand para conocer y sumar adherentes a su campaña de recolección y reciclaje de residuos en Brown.

  Posteriormente, las voces femeninas tomaron la posta y aprovecharon la oportunidad para criticar duramente la cobertura mediática del caso de las dos mendocinas halladas muertas en Montañita, Ecuador. Para ello, decidieron leer la carta de una estudiante de comunicación social de Paraguay que rechazó el abordaje de algunos medios de comunicación para los cuales las víctimas habían tenido conductas propiciatorias de su propio femicidio. Aquellas personas que se habían aproximado y quienes escuchaban atentamente desde las puertas de sus casas, asentían con sus cabezas y aplaudían. Eran los mismos personajes que colaboraron para que el proyecto de la herrería pudiera sustentarse y lograra una proyección comunitaria: Rodrigo, Mauro y Alejandro comenzaron cobrando 300 pesos semanales y se hicieron conocidos a partir del trabajo solidario que emprendieron en el jardín de enfrente de la herrería. Eso les abrió camino para trabajar en la Biblioteca de Adrogué. Desde entonces, madres y padres del jardín comenzaron a llamarlos para pequeños encargos de herrería. Hesinpat se sustenta con trabajos que conseguimos a base de recomendaciones o del boca en boca de amigos y la venta de esculturas hechas con materiales que encontramos en la calle”, explicó Rodrigo.

 2

  “¿A qué hora llega? ¿Lo fueron a buscar?” era la pregunta que se repetía constantemente ante el anuncio de la presencia de Osvaldo Bayer. La ansiedad no tardó en invadir a los concurrentes mientras Rodrigo hacía circular un cuaderno y una lapicera para todo aquel interesado en anotar una pregunta para Osvaldo.

  “¡Ahí llegó!”, gritó una niña y todos se acercaron rápidamente al auto que transportaba a la visita más esperada. Lo filmaron, lo aplaudieron y se sentaron alrededor de él manteniendo el más profundo silencio, signo de respeto y admiración.

4

“Imagínense lo que significa para mí esto, que en Burzaco se haga una reunión en recuerdo de esos dos luchadores. Es increíble. Los felicito a todos ustedes, los felicito por el coraje de civil de venir acá, felicito a los organizadores que se acordaron del más perseguido de la historia argentina. Uno lo cuenta y le dicen ‘No, este se pasó en el whisky’”, manifestó Osvaldo Bayer asombrado, mientras los más chicos se sentaron a los pies de su silla y el resto permaneció de pie expectante por oír más del historiador, investigador y guionista que  estuvo preso en una cárcel de mujeres, fue amenazado por la Triple A y obligado al exilio en Alemania.

  Bayer seleccionó dos cartas que Severino le había enviado a América cuando se encontraba preso  con la certeza de que sería condenado a muerte. La lectura de esos textos de agosto de 1928, descriptas por Osvaldo como las más talentosas y maravillosas expresiones de amor, sólo era interrumpida por el sonido del tren. “Bueno, el General Roca nos está mandando todos los trenes de la República”, bromeó nuevamente. Una de las cartas escogidas por Osvaldo, escrita el domingo 19 de agosto de 1928 reflejaba la sensibilidad de un preso que iba a ser fusilado, que se acordaba del amor y no de la injusticia de su condena: “Debo decirte con toda la sinceridad de un amigo, de un amante y de un compañero que nuestra unión sea bella y prolongada, gozosa y plena de todos los sentimientos, grande e infinitamente eterna. (…) El amor jamás muere, el amor que ha germinado lejos del vicio y el prejuicio, es puro y en su pureza no se puede contaminar y lo incontaminado pertenece a la eternidad”.

3

  Las preguntas de ese cuaderno que había sido pasado de mano en mano fueron respondidas una por una. Desde el repudio a la visita de Obama -a la que Bayer se refirió como alguien que solo viene a sembrar semillas que no siembran más que la desigualdad- hasta el planteo de la necesidad de organizarse frente al gobierno de Macri: “No podemos volver al conservadurismo del año’30, compañeros. Debemos organizar más reuniones como esta, asambleas populares, ser protagonistas de la historia”.

  Los miembros de Herrería sin patrón quisieron reforzar el llamado a organizarse y dijeron unas palabras antes de descubrir la escultura que prepararon: “Dejemos de creer que el cambio solo se logra por medio de la toma de poder de algunos pocos para terminar cayendo nuevamente en una alternativa electoralista. La historia nos demuestra que siempre se cae en los mismos errores. Creemos en personajes siniestros para que en sus mandatos nos roben, nos humillen y generen más bienestar a las clases privilegiadas. Se implementó tantas veces esa alternativa y se demostró que el Estado siempre estuvo del lado de la burguesía por más que levanten la bandera del proletariado y los derechos humanos. La realidad nos grita en el rostro que los intereses son otros: las grandes corporaciones, la megaminería son muestras de esta barbarie”, afirmó Alejandro. Estas conclusiones y la puesta en marcha de un proyecto productivo que adhiere a la abolición de la labor jerarquizada son consecuencias del contexto político y económico del 2001 en el que estos tres amigos notaron un despertar de la clase obrera. Así lo describió Mauro: “En la herrería llevamos a la práctica el lema Sin patrón que fue utilizado por muchas cooperativas y fábricas recuperadas por sus trabajadores después de tantas luchas contra el vaciamiento y los despidos que sus dueños dejaron en la crisis del 2001. Muchas de esas experiencias y métodos de trabajo bajo control obrero, sin tener el apoyo del estado ni de otras organizaciones, son las que nos impulsaron a trabajar con las herramientas que cada uno pudo aportar y donde todos podemos proponer ideas en el espacio de asamblea que tenemos cada semana”.

  Para muchos hoy la anarquía es su propia sombra, desgajada por la soledad de algunos viejos ácratas que caminan pesadamente arrastrando la chispa inminente que les permite azuzar el fuego y cambiarlo todo. Mauro, Rodrigo y Alejandro destaparon la escultura al brazo libertario de Severino acompañado de un ejemplar del periódico Culmine, el cual redactaba, diseñaba y distribuía de manera autogestiva. Ellos no creen que el término anarquía sea mala palabra, que no sea sinónimo de organización, que se encuentre derrotado: “Mientras en todo el país y el mundo siguen realizando monumentos enormes y majestuosos a asesinos y torturadores, nosotros, los que amamos la libertad y luchamos por la igualdad, debemos y tenemos que recordar a mártires del pueblo que dejaron su vida por la libertad”.

  Sonaba la internacional anarquista cuando comenzaron a acercarse a Osvaldo para despedirlo, fotografiarlo, pedirle un autógrafo y agradecerle por su cálida visita

   La jornada continuó con dos breves recitales: El fuego y la palabra, que se autodefinieron como “hip hop de combate y no de escaparate” con temas dedicados a las revueltas populares, contra el terrorismo y la violencia patriarcal y el recuerdo a los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa; y Feliz entierro, banda oriunda de Guernica que mezcla latino, ska y punk y que entre sus canciones también hicieron referencia al 8 de marzo y la libre decisión de las mujeres sobre sus cuerpos.

  Al caer la tarde, se realizó una intervención de feminismo libertario y la obra “La rebelión de los oprimidos”, para luego culminar el evento con la proyección del documental “Los ojos de América” de Daiana Rosenfeld y Anibal Garisto, una historia de amor que nació clandestina cuando América Scarfó tenía 14 años, diez menos que Di Giovanni, reconstruida a través de las cartas que se enviaban, algunas pocas entrevistas y material de archivo.

  Individualistas y colectivistas, idealistas y convencidos, pensadores y emprendedores, militantes del amor libre y agitadores en las barricadas, expropiadores y mutualistas, todos han pasado al menos un rato por la calle Presidente Perón al 300 para presenciar y participar de una jornada cultural que conmemoró mucho más que un año incesante de una cooperativa. Allí, en un rincón del sur del conurbano bonaerense varios puños cerrados asumieron un compromiso que aquella figura que homenajearon describió cierta vez con más claridad: “Tendremos firme, tendremos rígido el timón de nuestro argonáutico navío, dirigiremos nuestras velas, intrépidos y vigorosos, hacia el vellocino de oro de nuestras reivindicaciones con todo el valor y energía de nuestra juventud”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s