Agustin con Hector E

Héctor Tosco tenía 11 años cuando su padre, el secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, Agustín Tosco, le mandó la última carta desde la clandestinidad. El 5 de noviembre de ese mismo año murió enfermo en un hospital de la Ciudad de Buenos Aires. Agustín Tosco fue uno de los líderes del sindicalismo combativo en Argentina y del Cordobazo, insurrección obrera y estudiantil que estalló el 29 de mayo de 1969 contra la dictadura de Juan Carlos Onganía. A 40 años de su muerte, recuperamos su figura a través de las palabras de su hijo.

Por Pablo Lescano @fu_ser1928


_ ¿Cuál es el legado que nos ha dejado Agustín Tosco?

_ Principalmente el legado que nos dejó como personas y trabajadores, es el ejemplo de perseverancia, honestidad, compañerismo, unidad, lucha por una sociedad más justa y equitativa para todos. Agustín tenía una gran perseverancia, constancia en todo lo que hacía, bregaba por la unión y la solidaridad entre todos los trabajadores, tenía grandes valores: compromiso, fraternidad, solidaridad, transparencia, conciencia de clase, honestidad, esperanza, lucha por la justicia social, la liberación nacional y la soberanía popular.

En una carta que les escribió a los compañeros de Villa Constitución el 11 de junio de 1975 (desde la clandestinidad), entre otras cosas les decía: “Queridos compañeros del COMITÉ DE LUCHA DE VILLA CONSTITUCIÓN: “SER PACIENTES, PERSEVERANTES Y DECIDIDOS: Nuestra experiencia nos ha enseñado que por sobre todas las cosas debemos ser pacientes, perseverantes y decididos. A veces pasan meses sin que nada aparentemente suceda. Pero si se trabaja con ejercicio esas tres cualidades, la tarea siempre ha de fructificar: en una semana, en un mes o en un año. Nada debe desalentarnos, nada debe dividirnos. Nada debe desesperamos. Siempre, si trabajamos así, obtendremos buenos resultados. Nosotros tenemos pruebas abundantes de todo ello. Estamos absolutamente seguros que Uds. las obtendrán también”.

gringo E

¿Cómo ve al sindicalismo en la actualidad? ¿Qué diferencias se pueden establecer con el sindicalismo que desarrollaba su padre?

_ Los trabajadores de los 60/70 tenían conciencia de clase y bien claras las reivindicaciones que hacían, de hecho el Gremio de Luz y Fuerza era uno de los sindicatos que tenía los mejores trabajadores pagos, pero reivindicaban no sólo la lucha obrera por mejores condiciones de trabajo y mantener las conquistas logradas, sino que bregaban por una sociedad más justa, por la igualdad de las personas, luchaban por defender los derechos sociales y humanos, y principalmente por tener una democracia. Había unidad en la acción.

También igual que en la actualidad se presentaba la burocracia sindical a la cual Agustin también enfrentó, y fue esa burocracia la que participó de la intervención a Luz Y Fuerza de Córdoba en 1974, la misma que fue funcional a la intervención de la provincia ese mismo año. La que no movió un ápice ante el paso a la clandestinidad de Agustin, el paso a su fatal fin, el asesinato indirecto de Agustín. Algunos jóvenes sindicalistas de aquella época están hoy en las conducciones de las centrales obreras.

En las condiciones actuales, los trabajadores se encuentran disgregados, a raíz de las tercerizaciones, los tele trabajos, etc., que distancian a los trabajadores físicamente, se discute por otros medios de comunicación: Facebook, mail, WhatsApp,… La presencia de trabajadores en las asambleas no es el mismo que en aquéllas épocas, en que se discutía cara a cara los problemas comunes. Hoy prima bastante el individualismo en los trabajadores, muy diferente a lo colectivo que se vio en su máxima expresión y que se reflejó en su punto más alto, en la gesta del Cordobazo y Viborazo, entre otras tantas luchas sociales.

Movi

_ ¿Cuál es la importancia del Cordobazo en la historia argentina?

El Cordobazo marcó un hito, porque significó la pérdida de autoridad de la dictadura de Onganía, y aceleró su recambio. El Cordobazo lo protagonizaron los trabajadores, los estudiantes y el pueblo en general. Desde la Cárcel de Rawson el 13 de Julio de 1969, Agustín Tosco escribía una reseña sobre el Cordobazo: “La instauración del Estado de Sitio; la intervención a sindicatos; la prisión a disposición del Poder Ejecutivo de cientos y cientos de personas; el injusto castigo de ira disciplinaria, disponiendo la cesantía de numerosos trabajadores, constituyeron una realidad insospechada para nosotros y para el pueblo.

¿Qué exigía ese Pueblo en lucha? Exigía respeto a su soberana voluntad; exigía la normalización institucional, para que el Gobierno fuera elegido por decisión de la mayoría de la población, sin persecuciones para con las ideas y doctrinas de ningún argentino. Exigía que se aumentaran los salarios en un 40%, que era lo que había crecido el costo de la vida. Exigía el respeto al derecho de asociación, reunión y libre expresión. Exigía la defensa del patrimonio nacional, absorbido, cada vez más, por los monopolios extranjeros. Exigía la creación de nuevas fuentes de trabajo, para eliminar la desocupación que trae miseria y desesperación a los hogares. Exigía la reincorporación de los cesantes y el levantamiento de las sanciones por haber hecho uso del derecho constitucional de huelga. Exigía la anulación de la política de racionalización en las empresas del Estado y del desconocimiento de derechos contractuales de las empresas privadas. Exigía una Universidad abierta a las posibilidades de los hijos de los trabajadores y consustanciada con los intereses del país. Exigía la eliminación de las quitas zonales, que reducen las remuneraciones de los obreros por el sólo hecho de vivir en el interior del país. Exigía la restitución del sábado inglés, que disminuyó los salarios en más del 9 % y aumentó la jornada laboral. Todas estas cosas y muchas más, exigía el pueblo, cansado de peticionar ante los sordos oídos del Gobierno. Cansado de que se prohibieran y disolvieran violentamente sus actos y manifestaciones. Cansado de ser atropellado y escarnecido. Ya el 16 de mayo en Córdoba se cumplió un extraordinario paro general de 24 horas. El 29 y 30 de Mayo se cumplirían otro paro general de 37 horas, con actos públicos, en demanda de soluciones.

Agustín Tosco expresó sobre esta gesta en junio de 1970: “El Cordobazo es la expresión militante, del más alto nivel cualitativo y cuantitativo de la toma de consciencia de un pueblo, en relación a que se encuentra oprimido, y a que quiere liberarse para construir una vida mejor, porque sabe que puede vivirla y se lo impiden quienes especulan y se benefician con su postergación y frustración de todos los días”.

Cordobazo

_ ¿Tiene algún recuerdo de su padre? ¿Qué representa para usted?

_ Tengo algunos recuerdos de mi infancia, ya que estuve poco tiempo con él, primero a consecuencia de su actividad sindical, después por sus encarcelamientos, su persecución que lo llevó a la clandestinidad, donde finalmente falleció el 5 de noviembre de 1975, cuando yo apenas tenía 11 años de edad. En lo personal era muy cariñoso con la familia, siempre estaba preocupado por cómo estábamos nosotros, que no nos faltara nada, que estudiáramos, que fuéramos buenas personas y de bien.

Tengo el orgullo de que la naturaleza me haya privilegiado con ser su hijo, lo que significa mucho para mí en lo sentimental; el recuerdo de sus compañeros, muchos que ya no están o son personas de avanzada edad, me transmiten un recuerdo muy lindo y un cariño enorme por los que fue mi padre como persona y como dirigente gremial.

A continuación, les comparto la última carta que me escribió para mi cumpleaños (11 años) unos meses antes de fallecer:

Carta

 

 

 

 

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