Alfredo Grande: “La pasión no quita la razón: Un análisis crítico del mundial no anula la alegría de una Argentina campeona”

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A horas de la posibilidad de que el seleccionado argentino de fútbol pueda conseguir el tercer campeonato mundial, aparecen diversos interrogantes: ¿Existen límites para festejar? ¿Será verdad que por celebrar un nuevo mundial “no nos damos cuenta” de una realidad social dónde se manifiestan los límites del ‘modelo’? ¿Cuánto durará la idea de ‘unión’ del pueblo argentino? Para intentar responde estas preguntas, charlamos en FM La Colectiva junto a Alfredo Grande, psiquiatra y psicoanalista, periodista en la Agencia de Noticias Pelota de Trapo, actor y director teatral, y presidente honorario de Atico Cooperativa de Trabajo en Salud Mental.


_ En épocas mundialistas suelen florecer expresiones ligadas al nacionalismo, a la argentinidad, a la idea de comunión de un “pueblo”. Como ejemplo de ello, pudimos ver recientemente una foto del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, abrazándose con un obrero luego del gol de Di María que nos dio el pase a cuartos de final ¿Cómo hay que entender esta situación? ¿Cómo un recreo a los conflictos y tensiones que vive nuestra sociedad?

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_ Podemos entenderla en la misma lógica que el Mundial de Argentina de 1978, lo recuerdo porque sufrí muchísimo a “la fiesta de todos” (NdeR, película de 1979 dirigida por Sergio Renán). Lamentablemente los mundiales de fútbol se han convertido en hechos cada más políticos y menos futbolísticos, y digo político en el sentido represor del término. El fútbol es una industria y el nombre de esa industria es la FIFA. Que Macri se abrace con un obrero es grave, más bien encubridor. La industria del futbol está al servicio de la cultura represora, que entre cosas, licúa, anula la lucha de clases, y la convierte en una especia de condensación, de consenso.

_ Ese consenso se refleja en los comerciales que realizan distintas empresas en época mundialista. Allí aparecen representaciones de la argentinidad, de la unión, del sentimiento de los ‘argentinos’, ¿Cómo hacemos para comprender a este acontecimiento que nos “permite” que cada cuatro años estemos todos del mismo lado?

_ Roca estaría chocho con este mundial, se abrazaría con los indígenas. La propaganda Oficial durante la previa y el entretiempo del Mundial es casi pornográfica porque cualquier cosa está asociada al gobierno. El futbol como deporte ya no existe, pensá que en las olimpiadas se empezaron a aceptar jugadores profesionales, nada más lejano al espíritu olímpico que es el del amateurismo. A su vez, el profesional tampoco existe más, ahora existen atletas de altísima competencia, todos sponsoreados. Messi hace propaganda de cualquier cosa, todo es un comercio y una prostitución de alto nivel, son atletas que fabrican productos para ser consumidos. De todas maneras, algo de futbol aparece, porque sino se cae el negocio, que no es el futbol, sino la industria.

_ La industria de la FIFA exige inversiones a los países anfitriones del mundial, y a la vez mantiene la exclusividad de las marcas, de transmisiones, negocio redondo…

_ En Brasil es grave. La FIFA no construyó estadios, había una promesa de infraestructura que no se cumplió. Están haciendo desbarajustes de todo tipo, a pesar de que la cámara te muestra solo las tribunas y no los millones que están por fuera de esta locura. Vamos a ver que pasa ahora que Brasil no sale campeón, toda esa energía puesta, a dónde va a parar…

_ Hablando particularmente de la Argentina, el Mundial nos atraviesa en un contexto que parace marcar los límites del modelo: empiezan los despidos y florecen diversos conflictos sociales… ¿Qué importancia tiene que le vaya bien a la selección?

_ Tiene mucha importancia. Los spots publicitarios del gobierno nacional en cada entretiempo, que referencian a que este es un seleccionado Nac&Pop, intentan llevar agua para un molino que cada vez tiene menos. Nuestro seleccionado viajó en un micro con la leyenda “No somos un equipo, somos un país”, lo que alude a una causa nacional, a que la patria está en juego… Me resulta insoportable ver como un deporte pasión de multitudes, se convierte en la estrategia de supervivencia del poder de turno. La multitud es apasionada, pero ha sido capturada. Si a la Argentina le va bien, será positivo para que todos, gobiernos nacionales y provinciales, puedan mantener el status quo y acallar cualquier protesta, algo que en su momento tuvo muy claro la dictadura militar. La derrota no es la de un equipo de fútbol, sino de una propuesta política.

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_ ¿Cómo hacemos quienes nos consideramos con un determinado nivel de conciencia, y nos solemos parar a la izquierda de la sociedad, para afrontar esta pasión, los goles, las contradicciones?

_ Analizándolas, sabiendo que la pasión no quita la razón, yo el último partido lo ví con amigos de la Cooperativa Atico, hincho por Argentina, pero lo uno no quita lo otro. La pasión, ni siquiera en el amor, no me quita la razón. Nosotros, sobre todo si estamos en el campo de las luchas populares, debemos unir la pasión y la razón. Puedo gritar un gol y decir lo que estoy diciendo ahora, no me anulo por ello. Puedo gritar un gol de Boca y ser antimacrista, respeto mi propia pasión, y no hago sucumbir la razón a mi pasión y al revés tampoco. Las dos son constitutivas del sujeto.

_ ¿Compartís que la conquista de un nuevo campeonato mundial parte de nuestra selección implica una alegría para los sectores populares, quizás tape algo, pero alegría al fin?

_ Absolutamente, si nuestra pasión se alegra, nuestra razón no debe ensombrecerse o bloquearse. Un análisis crítico del mundial de fútbol no anula que no se pueda alegrar porque Argentina salga campeón. Justamente la cultura represora es la que señala que si hay pasión no hay razón, si hay mente no hay cuerpo, siempre plantea dicotomías. El sujeto es una complejidad, y al mismo tiempo que se apasiona y grita un gol, puede tener un pensamiento crítico sobre esta corporación criminal que esta FIFA.

3 Comments

  1. Lamento que una personalidad como el señor Alfredo Grande(por la cual guardo consideración) tenga un escueto analisis en su citas; en principio,destina a un entusista politico-que desde los comienzos del año dos mil; al parecer merodeaba por nuestro norte Argentino, pretendiendo ser presidente de nuestra república( o la de algunos según citara José Gervasio Artigas)- a sabienda lo que buscan estos entusiastas con las imagenes… respecto de lo que señala como industria, de eso no cabe duda, más aún de tiempos memoriables; y sino remitase a la historia futbolistica; en tal sentido como señala es una industria; pues bien quizás, lo que nos esta representando es un contigente/seleccionado de empresarios Argentinos, disputando la conquista de una copa; más aún cobrando cifras millonarias y hasta en alguno casos sin jugar ni un solo minuto…
    Al parecer hay contradicciones cuando señala por un lado:
    “La industria del futbol está al servicio de la cultura represora, que entre cosas, licúa, anula la lucha de clases, y la convierte en una especia de condensación, de consenso.”
    y por el otro:
    “Tiene mucha importancia. Los spots publicitarios del gobierno nacional en cada entretiempo, que referencian a que este es un seleccionado Nac&Pop, intentan llevar agua para un molino que cada vez tiene menos. Nuestro seleccionado viajó en un micro con la leyenda “No somos un equipo, somos un país”, lo que alude a una causa nacional, a que la patria está en juego… Me resulta insoportable ver como un deporte pasión de multitudes, se convierte en la estrategia de supervivencia del poder de turno. La multitud es apasionada, pero ha sido capturada. Si a la Argentina le va bien, será positivo para que todos, gobiernos nacionales y provinciales, puedan mantener el status quo y acallar cualquier protesta, algo que en su momento tuvo muy claro la dictadura militar.
    La derrota no es la de un equipo de fútbol, sino de una propuesta política.”
    analizando ambas citas podemos preguntarnos en primer lugar por la cual describe: al servicio, licúa, anula, convierte… en correlación a la otra cita: mantener el status quo y acallar… ¿acaso y en verdad eso lo pudo llevar a cabo el periodo de civicos-militares algunos a cabo? si es así ¿cuanto tiempo significo tal acallamiento? en otras palabras ¿cuanto esta determinada industria, puede propiciar al poder o unos de los determinados poderes de turno en tal sentido? por otra parte ¿porque cita?: “Si a la Argentina le va bien…” y por otra parte: “Nuestro seleccionado..” quizás: sea mejor; Si a nuestra Argentina por un lado y por el otro lado: si al seleccionado… ¿es lo mismo? más aún con el pertinentemente el presente analisis que realiza…En fin podriamos proseguir, aunque en alguna otra oportunidad. Por otra parte hacemos oportuno, las felicitaciones por la labor(labor que no nos es ajena) que realiza junto a demás personas, ya sea en Pelota de Trapo como en la radiodifusión y otros menesteres sociales!!! UN CORDIAL SALUD/O! jose

  2. EXCELENTE REFLEXIÓN, COINCIDO TOTALMENTE! EL PROBLEMA ES QUE HAY VECES QUE HAY QUE CALLAR, PORQUE AL DISENTIR CON EL PODER PUEDE TRAER CONSECUENCIAS.

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