Modesto Guerrero: “Lo que pasa en Venezuela es más grave que un golpe, es un proceso de guerra civil localizada”

1899676_595361047221773_1805690191_o

¿Cuáles son las claves para entender este momento político venezolano? ¿Qué diferencias presenta el proceso bolivariano sin la figura de Chávez? Derrocando a Roca entrevistó a Modesto Guerrero, periodista y biógrafo de Hugo Chávez, que se expresó acerca de la manipulación de la información de los medios hegemónicos, pero también se enfocó en los errores cometidos por el gobierno chavista y los problemas económicos que vive Venezuela.

_ Acá en la Argentina las noticias que nos llegan desde Venezuela son a partir de los medios hegemónicos, que dan cuenta de la violencia y nuevas muertes que se atribuyen a la represión del gobierno de Maduro. ¿Cómo hacemos para salir de ese tipo de información e intentar comprender lo que pasa en Venezuela?

_ Dentro de ese mar de medios, el más democrático en el tratamiento de la información es Aporrea.org. No es el único, pero es el más conocido, el más potente, el que se mantiene y el que renueva más la información. Pero no hay forma de escapar del todo porque los medios masivos tienen el control de las emisoras, las fuentes, que a su vez nutren a otras subsidiarias y conforman una cadena mundial donde van sembrando, en forma secuencial y sistemática, una matriz, la cual para un sector fuerte y amplio de la humanidad, es que en Venezuela matan a estudiantes que reclaman por derechos sociales. Y que esos estudiantes, además, son de un movimiento estudiantil que protesta contra una dictadura, una tiranía o cosas peores. Eso hay que combatirlo, pero es una guerra perdida, al menos temporalmente. Eso cae cuando amaina la batalla queda en evidencia su plan de conspiración golpista como en el 2002. Recientemente apresaron a 3 generales que estaban conspirando y que fueron buchoneados por oficiales de la Fuerza Aérea. Por eso hasta diarios como Clarín ya empiezan a cuidarse con sus títulos, porque los hechos se van develando. No sé si lo dijo un sabio o un borracho pero “los hechos son los grandes demoledores de la mentira”, así que como ellos no pueden ir contra los hechos, difícilmente puedan sostener que lo que pasa en Venezuela es una dictadura. La comisión del Mercosur tendrá que decir si es cierto o no. De esa manera se puede ir demoliendo, poco a poco, la gran farsa que se montó sobre el país.

_ ¿Es posible, hoy en día sin Chávez, doblegar a los grandes sectores económicos venezolanos?

_ Sí, siempre que el gobierno corrija el error del principio, el cual constituyó en dos cosas: primero, abrirle territorio al enemigo para que ingrese y rompa ciudades como Caracas, grave equivocación porque hacía dos meses se sabía que se estaba preparando lo del 12 de febrero. El error fue de concepto porque definió a ese hecho como un golpe, lo cual, para serlo, tendría que haber sido un acto temporalmente corto, de 24 o 48 horas o a lo sumo unos días más. Pero es más grave que un golpe, es un proceso de guerra civil localizada, no instalada, por cuotas, parcializada, lo que diría Gramsci “una guerra permanente”. No hay manera de pararlos si se cree que es solo un golpe. Se debe preparar una estrategia, una defensa y ataque de otra manera, con técnica masiva y abarcadora. Eso es lo que el gobierno comenzó a corregir muy lentamente y por eso empezó a sacar a las masas a la calle. Otra forma es que se pongan en marcha los organismos del poder popular, que sean éstos quienes tomen la ofensiva organizativa, incluso militar. Las milicias bolivarianas tienen que estar en las calles en forma diaria mostrándo el terreno en el cual el enemigo está dando la pelea, que es el terreno militar. Que no usen Kalashnikovs no significa que no estén usando instrumentos militares, porque una bomba molotov lo es.

_ ¿Pero cómo impedir que, desde el otro lado, desde la oposición, se tome a esa estrategia como un modo de accionar paramilitar?

_ Impedir eso es sencillo porque las milicias bolivarianas son constitucionales, no paramilitares, esas son de la derecha. Los movimientos chavistas, que todos están armados, así no sea con armas de fuego, están equipados con comunicación, con celulares codificados, que es el mejor sistema de armamento contemporáneo, la información. Todos están preparados para la defensa porque ya vivieron dos golpes de estado. Y el único grupo que salió el 12 de febrero a vigilar, no a combatir, que por supuesto salió armado, tuvo un muerto entre sus filas, por eso el gobierno les pidió que se replieguen. Pero si pones a las milicias, que son 40 mil, a unas 20 mil de las reservas y a las guardias urbanas creadas por Maduro, que son constitucionales, ¿quién te va a acusar? Pero saques a quien saques ellos van a decir lo mismo, si sale la guardia nacional en saco y corbata van a decir lo mismo, ni aunque salgan monjas a la calle. De los 35 muertos solo 5 son estudiantes opositores, los demás son chavistas más guardias nacionales. De los presos, el 60% no son estudiantes sino malandros motorizados, sobre todo de Táchira, Mérida, Caracas y Maracaibo. Es muy difícil, por eso el gobierno está llevando el proceso e invita a UNASUR para ver cómo se devela el problema.

_ ¿Qué responsabilidad se le puede atribuir al chavismo en esto que sucede en Venezuela? ¿Se podría haber evitado esta avanzada de la derecha?

_ No se podía evitar, pero esto no nace con Maduro, sino que se acelera con él porque se abre una brecha que los opositores llaman “el atajo”. Aprovecharon un gobierno débil (sin Chávez), que estaba haciendo lo posible para salir del pantano del desabastecimiento. La responsabilidad del chavismo es histórica, no coyuntural, al no haber sabido construir una economía productiva de amplia escala que compita en el mercado mundial y que sea autosuficiente en alimentación y productos ligeros para reducir la importación. 77% de lo que se consume en Venezuela es importado, es una economía absurda. Convierte al gobierno en absolutamente vulnerable al depender de grandes casas importadoras. La responsabilidad, al ser histórica, abarca a Chávez también, porque hizo todo lo que pudo y lo que quiso para crear una economía: pactó con Brasil, con el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) de Argentina, con un instituto de ciencia de China y Rusia. Pero hubo un problema más grande ahí, y es que en el medio está la burocracia. Si alguien tiene responsabilidad más o menos directa es la burocracia y la burguesía, la parte corrupta del régimen político. Porque ese sector migró y entregó a la banca privada 21 mil millones de dólares para importación que nunca llegó. Ellos cobraron su coima y se hicieron millonarios de la noche a la mañana. Ese sector ayudó a triturar la moneda. La otra parte la hizo la burguesía, que sacó 140 mil millones de dólares al exterior. Se descalabró el sistema comercial y el salario con la capacidad de compra. Por eso el gobierno tuvo que dar un bono especial de regalo para que la gente pudiese compensar, porque es un gobierno de orientación social. Pero ahí es donde está la responsabilidad.

_ En uno de los primeros capítulos de tu libro Chávez, el hombre que desafío a la Historia, das cuenta del vínculo sentimental entre el pueblo y Hugo Chávez. En este escenario actual, ¿el chavismo, los sectores populares, siguen teniendo la misma predisposición para bancar este gobierno, o consideras que existe cierta debilidad política influida por la diferencia sentimental entre Chávez y Maduro?

_ Sin duda que debe influir, habría que medirlo de alguna forma, uno puede tener indicios, pero sí afecta que Maduro no sea Chávez, que no tenga el apoyo masivo y el sacrificio que se tenía con Chávez. Después hay que medir: bases chavistas electorales, luego los movimientos chavistas del poder popular, y por último la vanguardia y militancia bolivariana que son más de 100 mil personas. Desde febrero todos esos sectores se están reorganizando. Se han creado 4 organizaciones de defensa popular en diferentes ciudades. Se defienden con el gobierno y por el gobierno, pero sin depender de él. Es una forma de concientización política. Las masas están replegadas, un poco por temor y por cierta reticencia para con el gobierno. Esa distancia marcada aún no logra desidentificar al gobierno de las conquistas sociales que continúan intactas o casi intactas. Hay que medir, además, el impacto moral del grado masivo de violencia: se quemaron 15 plantas universitarias por parte de estos muchachitos estudiantiles. Y eso impacta en la masa y la asusta, pero a la vez identifica, sabe que el gobierno no quema sus propios edificios, ni el metro u otros medios de transporte del estado. Eso impacta, pero de a poco se van dando cuenta que no es el gobierno el que mató. Lamentablemente tarda en decantar, lleva su tiempo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s