El modelo productivo

“El problema excede a Monsanto, lo que hay que discutir es el sistema, el modelo tecnológico de modificación genética que coopera con el agrotóxico”

resize_1384836469

Ulises de la Orden, director de ‘Río Arriba’ y ‘Tierra Adentro’, estuvo nuevamente en Derrocando a Roca para presentar su nueva película, Desierto Verde. Debatimos sobre el modelo de la agroindustria actual y sus consecuencias sociales, acerca del uso de agrotóxicos sobre nuestros alimentos y las alternativas que se presentan ante un sistema productivo que se amplia e instala hoy en día en América Latina ¿Cuál es el rol que debemos asumir como consumidores?

_ ¿Desierto Verde es una continuidad sobre tus trabajos anteriores?

Es una película distinta. Por primera vez me acerco a un tema que es de actualidad. Tanto Río Arriba como Tierra Adentro son películas que abordan, desde la actualidad, temas históricos, que tienen que ver con la mirada e interpretación de la historia. En cambio, el tema que trata Desierto Verde pasa hoy en día. Aún así, evidentemente es un devenir de mi trabajo.

_Con respecto al uso de agrotóxicos, ¿Qué le respondés a sus defensores, a los que sostienen que sin ellos los costos serían mayores y la productividad de la tierra bajaría?

_ Los argumentos de la agroindustria vienen siendo los mismos desde que este modelo se inventa con Norman Borlaug (Premio Nobel de la Paz en 1970) que además promovió el uso del DDT (insecticida prohibido desde 1972) en los cultivos, de la intensificación en agricultura y del riego artificial. En ese momento no se tuvieron en cuenta un montón de problemas asociados con esta “Revolución Verde”. Por ejemplo, el DDT hoy está prohibió porque es un veneno altísimamente tóxico. Si hacemos historia y vemos las publicidades de las compañías que promocionaban este producto en su era masiva y pública, encontramos algunas que decían “DDT is good for me”, con unas nenitas bailando por el campo. Y si escuchamos ahora a los agentes del agronegocio cómo postulan las bondades de este modelo, oiremos el mismo tipo de argumentos con la misma retórica. Pero si vas al campo podes ver que no pasa lo que ellos proponen, no es cierto que producir de otra forma es más caro, todo lo contrario: si analizás qué es la agroindustria te das cuenta que se trata de interpretar la producción agrícola como una fábrica en donde entran los insumos por un lado, se procesan y se obtiene un producto. Productividad tiene que ver con qué tan eficaz sos en ese proceso industrial. Desde el año 1996 está aprobado el paquete tecnológico que consta de la capacidad de una semilla transgénica de soportar el paso del herbicida que hasta el año pasado era el Glisfosato, pero ahora hay uno nuevo y peor porque existe una nueva modificación genética de las plantas que las hace resistentes, además de al glisfosato, al ‘glufosinato de amonio’. Las plantas comienzan a hacerse resistentes al herbicida, la denominada “maleza” comienza a generar resistencias y se deja ver en los campos, entre esos desiertos verdes de soja aparecen plantas raras, que no son soja, que les complican las cosechas y el rinde.  Por eso a partir del año pasado se aprobó una nueva modificación genética que es la semilla de Monsanto; la Intacta RRbt2 PRO que contiene tres modificaciones genéticas: el BT, una proteína tóxica incluida en la planta, la resistencia al glisfosato y la resistencia al glufosinato de amonio. Esto quiere decir que esa producción, para sostener el rinde, necesita cada vez más insumos. Por un lado, hubo una mejora en la capacidad productiva del suelo, pero lo que no dicen es que el rendimiento económico del modelo se sostiene a partir de una frontera agrícola que se va ampliando año a año, desmontando, por ejemplo, el  monte chaqueño. Además, todo lo que se produce es para la exportación y eso atenta contra la soberanía alimentaria de los pueblos, con el problema social asociado que afecta, a partir de esa necesidad del modelo de nuevos territorios, a comunidades originarias, campesinas. La agroindustria necesita cero infraestructura, se tiende hacia la agricultura permanente que corre a la gente para efectivizar sus recursos, porque les sirve más trabajar sobre grandes territorios y no sobre pequeños aparcelados.

Ulises de la orden 02

_ En referencia a lo que comentabas sobre el DDT, se empiezan a ver publicidades de Monsanto cada vez más insertas en los medios masivos de comunicación…

_ Sí, repiten el mismo discurso: se postulan como una solución ambientalmente amigable, buena para la salud y económicamente viable, con la cuestión del desarrollo y el progreso.  Hace poco le dieron un premio a la sustentabilidad y así los tipos se van empañando de un discurso ambientalmente amigable pero que es todo retórica e hipocresía. Para la película entrevistamos a Bandana Shiva, para mí, la persona más destacada en el mundo para hablar sobre este tema; es una física hindú que dice que hay mil millones de hambrientos en el mundo y además dos mil millones de enfermos debido a la mala alimentación gracias a estos granos de mierda que son lo peor del alimento. Además los granos de exportación de la Argentina no van para la alimentación sino para biodiesel o forraje.

_ Teniendo en cuenta los paquetes tecnológicos, los productos con los que son rociadas las plantaciones, ¿Entonces cuánto más cerca de la huerta comprás, es más peligroso?

_ Claro, siempre que no sean productores agroecológicos. Cuando comprás a pequeños productores que fumigan con herbicidas, fungicidas y demás, estás comprando un producto fresco pero con el agroquímico también fresco. El paso a dar es informarse, conocer, contagiar. Y el segundo es empezar a ver cómo uno puede empezar a comer mejor, más sano, con alimentos que no tengan agroquímicos. Es imposible estar 100% afuera, uno está limitado, pero hay que confiar en las cooperativas de producciones agroecológicas que tienen proveedores con envíos a domicilio en la ciudad. En nuestra página web (www.desiertoverdelapelicula.com) tenemos un botón, “Qué Hacer”, en donde hay una lista de proveedores y sitios con información para ir acercándose a este circulo productivo.

_ ¿Qué pasa en otros países de Latinoamérica con la entrada de estas empresas agroindustriales, como Monsanto?

_ Creo que el modelo del agronegocio excede, incluso, a Monsanto. Esta empresa es un actor clave, pero no el único ni el más importante. Porque mañana cambia de nombre, como ya ha pasado, cambian el herbicida y el problema es el mismo. Lo que hay que discutir es el sistema, toda la tecnología de modificación genética de las plantas para que acepten y cooperen con el agrotóxico, todo ese modelo. Las empresas y los gobiernos pasan, pero el sistema productivo es lo que nos sigue afectando. Por ejemplo, en Bolivia no entró Monsanto, pero entró el modelo y avasalladoramente. En Paraguay, de hecho, aún se sigue usando el DDT, que está prohibido prácticamente en todo el mundo; hay un mercado negro de este producto incluso en sectores de nuestro país, como en el Chaco.

_ ¿Es posible pensar alternativas alimentarias macro, a nivel político, o el rol recae sobre los consumidores?

_ El problema de la contaminación por agrotóxicos tiene dos grandes desbordes políticos: uno es que desborda las fronteras de los municipios, las provincias y los estados nacionales; es una cuestión mundial. Y, por otro lado, desborda la duración de todos los gobiernos, es un problema  más largo. No me cabe ninguna duda de que la solución es política. Pero tampoco tengo dudas sobre que ni este ni ningún otro gobierno va a dar golpes de timón drásticos, dependemos de los ingresos por exportación de granos. Creo, sin embargo, que debemos transitar un camino real. La utopía es decir basta  y que se pare de fumigar, pero eso no va a suceder, solo se podría con una revolución, y una que triunfe. Lo que creo es que el camino a transitar es informarse, saber y empezar a contagiar. Todos tenemos un poder de contagiar las ideas; haciendo esta entrevista, con la película que hice, con las manifestaciones, con lo que está pasando en Malvinas Argentinas-Córdoba, con la jurisprudencia que se sienta. Ese es el movimiento político que debe dar el puntapié inicial y así, una vez encaminados, se vayan dando los cambios: el cambio tiene que venir de abajo, no puede ser solamente municipal ni provincial ni nacional, debe ser gigantesco, mundial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s